Un impactante hallazgo criminal mantiene en alerta a las autoridades de Pensilvania, Estados Unidos, luego de que un hombre fuera detenido tras descubrirse más de un centenar de restos humanos al interior de su vivienda. El caso, calificado como uno de los más perturbadores de los últimos años en la región, ha abierto una investigación de gran alcance para determinar el origen de los cuerpos y dar con las familias afectadas.

Según informó la Fiscalía, el imputado fue identificado como Jonathan Gerlach, de 34 años, quien habría sustraído restos óseos desde mausoleos y sepulturas al menos desde el año pasado. Las primeras alertas surgieron tras reiteradas denuncias realizadas por el cementerio Mount Moriah, donde funcionarios policiales concurrieron en diversas oportunidades entre el 7 de noviembre y el 6 de enero.

Antecedentes contenidos en documentos judiciales a los que accedió el medio NBC10 permitieron reconstruir con mayor precisión el patrón de robos y las diligencias que llevaron a los investigadores a identificar a Gerlach como principal sospechoso del caso.

De acuerdo con la denuncia penal, los hechos se habrían registrado en un período comprendido entre el 7 de noviembre de 2025 y el 6 de enero de 2026, afectando distintos recintos funerarios. Entre ellos figuran las secciones correspondientes a los condados de Delaware y Filadelfia del cementerio Mount Moriah, además de un camposanto ubicado en Plains Township, en el condado de Luzerne.

Las pesquisas establecen que, solo en el cementerio Mount Moriah, 26 mausoleos y sepulturas subterráneas fueron objeto de robos o actos de profanación, un número que da cuenta de la magnitud del daño y del carácter sistemático de las acciones atribuidas al imputado, según detallaron los investigadores a cargo del caso.

¿Cómo descubrieron los restos humanos?

Este 6 de enero, mientras detectives que realizaban labores de vigilancia detectaron el vehículo del sospechoso con huesos y cráneos visibles en el asiento trasero. En ese mismo instante, Gerlach fue visto saliendo del cementerio portando una bolsa de arpillera, una palanca y otros elementos, lo que motivó su detención inmediata, de acuerdo con el comunicado oficial del Ministerio Público.

Tras ser arrestado, el acusado reconoció inicialmente haber robado alrededor de 30 restos humanos. Sin embargo, el caso tomó una dimensión aún mayor luego de que la Policía obtuviera una orden de allanamiento para su domicilio. En el lugar, los investigadores encontraron más de 100 piezas óseas, completas y fragmentadas, incluyendo cráneos y restos que, según las primeras estimaciones, podrían corresponder incluso a menores de edad.

El fiscal del caso, Tanner Rouse, describió con crudeza la escena enfrentada por los detectives:
“Los detectives entraron en una situación realmente horrorosa. Lamento por aquellos que están pasando por esto, que están tratando de averiguar si de hecho es uno de sus seres queridos”. Además, detalló que “los restos se encontraban en diversos estados, algunos estaban colgados, otros estaban reconstruidos, otros eran cráneos en un estante”.

De acuerdo con un reporte del canal 7 de ABC, las autoridades no descartan que los restos hayan sido extraídos desde otros cementerios de la zona. Paralelamente, se investiga la posible vinculación del imputado con un grupo de Facebook denominado “Grupo de Venta de Huesos y Cráneos Humanos”, donde Gerlach habría sido etiquetado en fotografías sosteniendo un cráneo humano.

Actualmente, la Policía trabaja en la identificación forense de los restos y en la notificación a los familiares que podrían verse afectados por este macabro caso. En tanto, la Fiscalía solicitó colaboración ciudadana para recabar antecedentes que permitan esclarecer completamente los hechos.

En Pensilvania, así como en los estados de Nueva Jersey y Delaware, la legislación vigente no prohíbe la compra ni la venta de huesos humanos. Sin embargo, sí constituye un delito el saqueo de sepulturas, la profanación de tumbas y el traslado de restos robados entre distintos estados, prácticas que están severamente sancionadas por la ley.

Los restos humanos incautados podrían haber sido obtenidos con fines comerciales. De acuerdo con los antecedentes judiciales, la mayor parte de estas transacciones se realiza a través de plataformas digitales. En ese contexto, los investigadores detectaron un grupo en Facebook que supera los 5.300 seguidores, donde se intercambian mensajes desde distintos puntos del mundo y los precios de los artículos suelen alcanzar varios cientos de dólares.

A este escenario se suma la existencia de comercios especializados que ofrecen este tipo de piezas. En dichos establecimientos, un esqueleto humano completo puede llegar a costar hasta 7.000 dólares, casi unos 7 millones de pesos chilenos.

Hasta ahora, Jonathan Gerlach enfrenta cerca de 500 cargos criminales y permanece en prisión preventiva, luego de que se fijara una fianza de un millón de dólares, monto que no ha sido pagado. El proceso judicial continúa en desarrollo y no se descartan nuevas imputaciones.

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