Según datos del sector educativo y asociaciones profesionales, Estados Unidos enfrenta un déficit sostenido de especialistas en lenguaje y comunicación, con miles de vacantes en el sistema escolar. Este escenario está abriendo oportunidades concretas para profesionales extranjeros, incluidos fonoaudiólogos chilenos.
“El crecimiento de diagnósticos no ha sido acompañado por una formación suficiente de especialistas. Hoy los colegios necesitan cubrir posiciones críticas para apoyar el aprendizaje de sus estudiantes”, explica Camila Aguilera, gerente de reclutamiento LATAM de BMR Health Services.
Frente a esta situación, Chile aparece como aparece como un mercado relevante. Actualmente, decenas de fonoaudiólogos chilenos ya se desempeñan en el sistema escolar estadounidense, principalmente en California, donde trabajan en colegios bajo el modelo de Programas de Educación Individualizada (IEP), equivalente al Programa de Integración Escolar (PIE) en Chile.
“Hoy vemos un interés creciente desde Estados Unidos por profesionales chilenos. Su formación clínica y experiencia en contextos educativos los convierten en perfiles altamente valorados”, señala Aguilera.
PERFILES MÁS DEMANDADOS
Los perfiles más demandados corresponden a: fonoaudiólogos con experiencia en población infantil, intervención en trastornos del lenguaje, autismo y dificultades de aprendizaje, además de un nivel de inglés que permita el trabajo en entornos escolares.
Cuánto pueden llegar a ganar
Uno de los principales factores que explica el aumento del interés es el nivel de ingresos y las condiciones laborales. En Estados Unidos, un fonoaudiólogo en el sistema escolar puede percibir sueldos que superan los US$75.000 anuales (cerca de 5.700.000 al mes), junto con beneficios como seguro de salud, acompañamiento profesional y estabilidad contractual. A esto se suma el trabajo en equipos interdisciplinarios, acceso a mayores recursos educativos y la posibilidad de especialización continua.
“Además del componente económico, hay un desarrollo profesional significativo. Los especialistas trabajan con normativas claras, objetivos medibles y un impacto directo en la trayectoria educativa de los estudiantes”, agrega Aguilera.
El fenómeno también abre un debate en Chile. Aunque la cantidad de fonoaudiólogos ha crecido, persisten brechas en su distribución —especialmente en educación escolar— y una creciente salida de profesionales al extranjero, lo que tensiona la retención de talento y las políticas públicas.
En paralelo, la alta demanda en Estados Unidos —impulsada por más diagnósticos, inclusión educativa y el envejecimiento del sector— proyecta un escenario donde la movilidad internacional seguirá en alza, con Chile posicionándose como un proveedor cada vez más relevante de especialistas.