Un matrimonio recorrió 100 kilómetros en una autopista italiana en dirección a Turín, entre los peajes de Casteggio y Voghera, sin darse cuenta que su hijo, de 31 años, había fallecido en el asiento de atrás.
Según se indicó, el hombre murió debido a un paro cardíaco. Los padres, al percatarse de lo ocurrido, llamaron a emergencias e informaron a las autoridades de que el hijo sufría problemas al corazón leves, pero que pensaba "que se había quedado dormido".
El padre conducía y la madre iba de copiloto. El hijo, sentado en el asiento trasero. No mostraba signos vitales, pero durante un buen trecho, sus padres lo ignoraron, pensando que estaba descansando, según lo cuenta Il Corriere.
¿Por qué pasó tanto tiempo sin que los padres se dieran cuenta?
No fue hasta las 7:30 horas de la mañana de este domingo 16 de agosto, en el tramo entre los peajes de Casteggio y Voghera, en la provincia de Pavía, que sus familiares se dieron cuenta de lo que había ocurrido.
Una vez dentro del peaje, los progenitores intentaron hablar con su hijo que parecía dormido e intentaron despertarlo. Al no obtener respuesta, estacionaron en el arcén de la A21 y lo tocaron.
Como el joven no respondía a los estímulos y no tenía pulso, los padres llamaron inmediatamente a los servicios de emergencia 118 de Pavía, quienes acudieron al lugar pocos minutos después. Sin embargo, el equipo solo pudo certificar el fallecimiento del joven, según confirmó el medio Sky tg24.
La víctima murió sin pronunciar palabra y el paso del sueño a la muerte ocurrió de manera silenciosa, sin que los acompañantes pudieran advertirlo a tiempo. La familia relató a los servicios de emergencia que el hombre había hablado por última vez cerca del inicio del viaje, lo que permitió reconstruir el tiempo transcurrido desde su muerte hasta el descubrimiento.
De acuerdo a los medios locales, la familia realizaba un viaje de larga distancia en automóvil desde Rumania con destino final a Montpellier, Francia, donde residían.
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