Familias de sauditas condenados por delitos de opinión, piden clemencia al príncipe heredero, quien recientemente desaprobó la condena de muerte contra un crítico. Son varios los casos en Arabia Saudita.

En una entrevista a la televisión estadounidense Fox News, el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, fue preguntado por el caso de Mohamed al Ghamdi, un profesor jubilado condenado a muerte en julio por publicaciones en la plataforma X (antigua Twitter).

"No estamos satisfechos con este juicio. Estamos avergonzados", declaró el hombre fuerte del reino que atribuyó la sentencia a unas "malas leyes".

"Espero que en la próxima audiencia, el juez sea más experimentado y pueda analizar la situación desde un ángulo completamente distinto", añadió, insinuando que Ghamdi podría evitar la pena capital.

Los militantes de derechos humanos denuncian la represión ejercida en el reino desde que Bin Salmán se erigió en príncipe heredero hace seis años y que, según ellos, busca acallar a los opositores de su programa de reformas Vision 2030.

El hermano del profesor condenado Saeed al Ghamdi, que vive en Reino Unido, dijo a la AFP que Bin Salmán podría cambiar las leyes e influenciar en el desenlace de estos juicios si quisiera.

"Todo está en sus manos", afirmó. "En el momento en el que dice estar avergonzado de las decisiones judiciales, tiene la posibilidad de anularlas. Espero un giro de verdad (...), una anulación del juicio y la liberación (de mi hermano) y de las personas implicadas en asuntos similares", agregó.

 

Leyes no tan viejas en Arabia Saudita

El hermano de Areej al Sadhan también está encarcelado, con una pena de 20 años por criticar a la monarquía en redes sociales. Para ella, al igual que para Saeed, el príncipe puede influenciar en la justicia.

"Con una firma puede liberar a todos los presos inocentes que han sido condenados en virtud de esta ley" antiterrorista, opinó.

Esta monarquía absoluta no autoriza ninguna oposición política. Los jueces son nombrados por decretos reales.

Joey Shea, investigadora de la oenegé Human Rights Watch (HRW), rebate la afirmación conforme la condena de Ghamdi se debe a leyes antiguas.

"Son malas leyes que entraron en vigor en 2017, cuando Mohamed bin Salmán se convirtió en príncipe heredero", precisa.

En esa época, HRW condenó la "definición vaga de terrorismo incluida en la ley, que podría permitir a las autoridades continuar atacando a los críticos pacíficos".

Ghamdi fue acusado por criticar al gobierno y respaldar a religiosos como Salman al Awda y Awad al Qarni contra quienes pende la amenaza de penas de muerte.

Para el hijo de Awda, Abdullah Alaoudh, director de la organización Freedom Initiative en Washington, las palabras del príncipe en Fox News son solo una "declaración dirigida a la opinión estadounidense" destinada a mejorar su imagen.

 

Campaña de imagen

Arabia Saudita recibió críticas también por la condena a varias decenas de años de cárcel de dos mujeres, Salma al Shebab y Nourah al Qahtani, por haber criticado en línea al gobierno.

Un responsable saudita, que pidió restar en el anonimato, dijo a la AFP que tales decisiones procedían de jueces conservadores que quieren "avergonzar al príncipe heredero ante el mundo".

Mohamed bin Salmán quiere restaurar la imagen del reino conservador y transformarlo en un centro de turismo y negocios.

Sin embargo, las numerosas condenas a muerte y el recurso a la decapitación lastran esta campaña.

Desde principios de año, 111 personas fueron ejecutadas en Arabia Saudita, según un recuento de la AFP basado en datos de medios oficiales.

En Fox News, el príncipe Mohamed dijo que estaba intentando "priorizar la revisión" de estas leyes, pero que le faltaban juristas.

Lina Al-Hathloul, del grupo saudita de defensa de derechos ALQST, pidió más transparencia en la aplicación de estas leyes.

"Si todo ocurre a puerta cerrada, no podemos decir que el gobierno está realmente dispuesto a cambiar la situación", argumentó.

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