La aviación israelí bombardeó la noche del lunes objetivos militares sirios en el sur de Siria, después de frustrar un ataque cerca del sector de los Altos del Golán ocupado por Israel.

"A las 22H40 de hoy (19H40 GMT), helicópteros del enemigo israelí lanzaron ráfagas de cohetes contra algunas de nuestras posiciones (...) hacia Quneitra", informó la agencia oficial siria Sana, citando a una fuente militar, que dio cuenta de "daños materiales".

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) también informó de "incursiones israelíes" en la provincia de Quneitra, sin precisar si los ataques mataron a soldados sirios o combatientes aliados.

La ciudad de Bukamal, en el nordeste del país, cerca de la frontera iraquí, también fue blanco de misiles israelíes, informó a la AFP el director del OSDH Rami Abdel Rahman.

El domingo, aviones no identificados mataron en esa ciudad a 15 combatientes proiraníes, la mayoría de ellos iraquíes, según el OSDH.

Israel reivindicó el lunes los ataques en Quneitra en represalia por "intentos" de colocar bombas de fabricación casera a lo largo de su disputada frontera con Siria.

"En respuesta (a este intento), aviones de combate, helicópteros de ataque y aviones de las fuerzas armadas israelíes atacaron objetivos militares en el sur de Siria que pertenecen a las fuerzas armadas sirias", anunció el ejército israelí en un comunicado.

"Los blancos atacados incluyen puestos de observación y sistemas de recolección de información, instalaciones antiaéreas y sistemas de control en bases de las fuerzas armadas sirias", añadió.

"Las fuerzas armadas israelíes responsabilizan al gobierno sirio de todas las actividades en suelo sirio y seguirán actuando con determinación contra todas las violaciones de la soberanía israelí", prosiguió el ejército sin dar detalles sobre los ataques aéreos.

"Atacar a quien nos ataque" 

Desde el comienzo de la guerra en Siria en 2011, Israel ha llevado a cabo numerosos ataques contra las fuerzas del régimen y sus aliados, Irán y el movimiento chiíta libanés Hezbolá, ambos enemigos del Estado hebreo.

Israel raramente confirma sus operaciones en territorio sirio pero suele insistir en que no permitirá que Siria se convierta en punta de lanza de Teherán.

Los ataques atribuidos a Israel o reivindicados por el ejército israelí suelen apuntar a posiciones en Siria donde hay fuerzas iraníes o combatientes de Hezbolá. En ocasiones causan muertos.

El 20 de julio cinco combatientes pro-Irán, incluido un miembro de Hezbolá, murieron en ataques israelíes al sur de Damasco, según el OSDH, que también informó de 11 heridos, incluidos siete soldados sirios.

El domingo por la noche el ejército israelí mató a cuatro "terroristas" que, según afirmó, colocaban explosivos cerca de una valla de seguridad a lo largo de la parte del Golán sirio ocupada por Israel.

Estos hombres no identificados "estaban en territorio israelí pero más allá de la barrera" y fueron atacados por una unidad israelí bajo la cobertura de francotiradores y ataques aéreos, informó el teniente coronel Jonathan Conricus.

Mandos militares israelíes mencionaron recientemente un "segundo frente" de Hezbolá (aliado de Teherán) en el Golán sirio.

En julio, el ejército israelí desplegó más refuerzos a lo largo de su frontera norte para "elevar el nivel de preparación contra diversas posibles acciones enemigas".

El lunes pasado, en la frontera con el Líbano, las fuerzas armadas israelíes afirmaron haber frustrado "un intento de infiltración de una célula terrorista", en referencia a Hezbolá, que negó estar implicado en las acciones señaladas por Israel.

"Atacaremos a quienquiera que nos ataque (...)", recalcó el lunes el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. 

La guerra en Siria fue desencadenada por la represión de manifestaciones prodemocracia y varios actores extranjeros intervienen en ella. Ha causado más de 380.000 muertos.

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