Una niña de 10 años, sobreviviente de abuso sexual por parte de su tío, recibió una explicación poco habitual sobre la sentencia que puso fin al proceso judicial. El juez penal Carlos Richeri, de Lago Puelo, provincia de Chubut, Argentina, decidió incorporar una carta dirigida directamente a la menor para explicarle, con palabras sencillas, qué resolvió la Justicia y por qué el condenado no cumplirá su pena en prisión, pese a ser declarado penalmente responsable. 

Según consigna Crónica, la niña tenía 8 años cuando ocurrieron los hechos y el acusado era su tío, quien tenía a su cargo su cuidado. Richeri condenó al hombre por el delito de abuso sexual simple agravado por la guarda y le impuso tres años de prisión en suspenso.

Además, durante esos tres años el condenado deberá cumplir una serie de condiciones, entre ellas la prohibición absoluta de mantener contacto con la víctima, ya sea personalmente, por teléfono, mediante medios digitales o a través de terceras personas.

La resolución también incluyó algo poco común; una explicación dirigida directamente a la niña. En ella, el magistrado detalló cómo analizó el caso antes de tomar su decisión.

¿Qué le explicó el juez?

Richeri señaló que revisó el testimonio de la niña, el informe de la psicóloga, las declaraciones de su madre y otros familiares, además de las diligencias realizadas por la policía.

También comparó esos antecedentes con la versión entregada por el acusado. Según explicó en la carta, consideró que el relato de la niña era coherente con los demás elementos incorporados a la causa y que las explicaciones entregadas por su tío presentaban contradicciones.

“Por eso decidí que pasó lo que vos contaste”, escribió el juez.

En otro pasaje, Richeri se refirió directamente a la responsabilidad del condenado y buscó dejar claro que la decisión judicial no recaía sobre la niña.

“A tu tío lo condené por lo que él decidió hacer. Es una persona grande, sabía lo que estaba haciendo, y por eso tiene que hacerse cargo”, señaló.

El magistrado también le explicó que haber contado lo ocurrido fue correcto y que ella no tenía la obligación de guardar silencio sobre lo sucedido.

¿Por qué la condena no implica ir a la cárcel?

Uno de los puntos que Richeri explicó en la carta fue la modalidad de cumplimiento de la pena. 

La condena es de tres años de prisión en suspenso, por lo que el hombre no ingresará inicialmente a una cárcel. El juez explicó que la legislación argentina contempla esta posibilidad cuando se cumplen determinados requisitos y señaló, entre los antecedentes considerados en el caso, que el acusado no tenía antecedentes penales y que la pena impuesta permitía esta modalidad.

“Tu tío no va a ir a la cárcel, y no es porque no te haya creído”, le escribió.

La suspensión está sujeta al cumplimiento de las condiciones establecidas por el tribunal. Si el condenado las incumple durante el período fijado, la pena podría hacerse efectiva.

Hacia el final de la carta, el juez le indicó a la niña que no debía realizar nuevas acciones dentro de la causa. “Ya no tenés que hacer nada más sobre esto”, escribió Richeri.

También señaló que, si en el futuro tenía preguntas relacionadas con el proceso, podía recurrir a su madre o al Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito.

En la misma resolución, el magistrado explicó la importancia de que los niños, niñas y adolescentes puedan comprender las decisiones judiciales que se refieren a situaciones que las afectaron.

“El derecho de los niños, niñas y adolescentes a ser escuchados comprende también el derecho a comprender lo que se decide sobre aquello que les ocurrió”, sostuvo.

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