Un funcionario norcoreano fue ejecutado por violar la cuarentena por el coronavirus, según informó este jueves la prensa surcoreana. El empleado comercial debía permanecer aislado para prevenir la posibilidad de contagio, pero fue a un baño público.

El funcionario fue arrestado e inmediatamente ejecutado cuando se descubrió su acción, detalló el periódico Dong-a Ilbo. Recientemente había viajado a China, por lo que quedó en cuarentena obedeciendo los lineamientos del régimen comunista.

Durante la semana pasada el gobierno informó que estaba movilizando 30 mil trabajadores de la salud todos los días en sus “esfuerzos totales” para evitar la propagación del virus. Aunque no se han reportado casos de la nueva cepa oficialmente, expertos advierten que una epidemia en Corea del Norte podría ser grave por su falta de suministros médicos y la pobre infraestructura de atención médica.

Según el principal periódico norcoreano, Rodong Sinmun, las autoridades redoblaron las inspecciones en la frontera y realizaron exámenes y vigilancia médica a aquellos que regresan desde el extranjero por viajes de negocios.

Dong-a Ilbo también publicó que otro funcionario, miembro de la agencia de seguridad nacional, fue exiliado a una granja tras intentar ocultar sus recientes viajes a China, situación no confirmada por la propaganda oficial del reservado régimen.

Norcorea también prohibió a los turistas extranjeros, redujo vuelos y suspendió las operaciones de una oficina de enlace que ha dirigido en conjunto con Corea del Sur, situada justo al norte de la frontera. El país del sur ha reportado al menos 28 casos.

Recordar que Pyongyang también adoptó medidas similares durante la propagación del SARS en 2002 y 2003, originado igualmente en el gigante asiático. Según el gobierno del sur, Corea del Norte no reportó ningún caso de SARS en aquella ocasión.

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