"Un islam ortodoxo, que no respeta nuestro orden y pretende combatirlo, que aspira a imponer su religión sobre las otras, no es constitucional", reza el artículo aprobado por la Alternativa por Alemania (AfD) este domingo (01.05.2016), segunda jornada del congreso que celebra en Stuttgart. El texto lleva como enunciado "El islam no es parte de Alemania" y fue el que más encendidas intervenciones generó, así como pronunciamientos de algunos delegados, según los cuales, esa religión esconde "pura ideología política".

La moción sobre el Islam había sido defendida por la eurodiputada y vicepresidenta del partido, Beatrix von Storch, representante de su ala radical, quien finalmente tuvo que frenar a los aún más abiertamente islamófobos, que defendían prohibir la inmigración musulmana. "No pretenderá expulsar a todos los musulmanes", atajó von Storch, cuando la discusión iba en esa dirección, mientras la presidenta del partido, Frauke Petry, insistía en que la AfD es un partido que predica la "neutralidad religiosa".

Otros puntos relativos al Islam aprobados por el partido apuestan por la prohibición de los minaretes o el burka, así como del pañuelo islámico en las escuelas, por considerarlos símbolos que implican una presencia excesiva en la vida pública de esa religión.

Domingo sin incidentes

El congreso de la AfD reanudó hoy sus discusiones sin mayores incidentes, después de que ayer unos 500 izquierdistas fueran detenidos por tratar de bloquear los accesos al recinto ferial donde tiene lugar la convención de ese partido. Los arrestados, que formaban parte de una manifestación de unos 1.500 izquierdistas, quedaron en libertad la noche del sábado y se mantuvo durante todo este domingo el fuerte dispositivo de seguridad en torno al congreso.

Desde la presidencia de la AfD se denunció hoy la filtración en un portal de Internet de signo izquierdista de los nombres, apellidos y números de teléfono de los delegados asistentes. La jornada inaugural había quedado marcada por los enfrentamientos violentos en la calle y los retrasos en las discusiones entre 2.000 los delegados, en medio de un notable caos organizativo. Al final de las sesiones del sábado, apenas se habían abordado dos de los 14 puntos del programa que fijará la línea de la AfD, formación aupada por el voto de castigo contra la llegada de peticionarios de asilo a Alemania.

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