La elección de Donald Trump como presidente estadounidense es vista en México como un resultado potencialmente calamitoso para las relaciones entre los dos países y para el bienestar económico de los mismos mexicanos.

Luego de décadas de convivir lado a lado en una de las fronteras pacíficas más extensas del mundo, ahora un país amenaza al otro con sanciones comerciales, muros y deportaciones masivas de sus ciudadanos.

Los empresarios mexicanos temen que el nacionalismo económico extremo que Trump profesó en su campaña electoral ponga en peligro las exportaciones a su principal socio comercial.

Pero en medio de un panorama preocupante, ¿habrá algunas firmas mexicanas que pesquen en el río revuelto de la era Trump?

Acciones arriba

En los días que siguieron a la elección estadounidense, ciertas empresas mexicanas experimentaron un alza en la cotización de sus acciones. La más notoria fue tal vez la del conglomerado minero conocido como Grupo México.

La perspectiva, anunciada por Donald Trump, de un plan de inversiones públicas en infraestructura de miles de millones de dólares ha hecho que se espere una mayor demanda por el cobre, producto en el cual Grupo México es un importante jugador mundial.

También en los primeros días después de inesperado triunfo de Trump aumentó el precio de la acción de Peñoles, el principal productor mexicano de minerales preciosos.

"La primera reacción de los mercados globales fue incrementar el precio del oro porque hay incertidumbre, lo primero que los inversionistas buscan es un refugio de valor", le dice a BBC Mundo Hector Romero, de la firma consultora empresarial mexicana Signum.

Nada espectacular

Romero asegura que a algunas empresas les irá mejor que otras, aunque ninguna de modo espectacular.

"Los beneficios serán en términos relativos porque esperamos una afectación negativa para la generalidad de las empresas mexicanas que cotizan en bolsa", sostiene el experto.

Entre las que podrían obtener réditos están empresas que tienen fábricas en Estados Unidos y emplean personal en ese país, como la multinacional mexicana de productos alimenticios Bimbo, agrega.

Igualmente cree que empresas como el grupo Gruma, que fabrica tortillas, no saldrán tan perjudicadas. "En Estados Unidos no se dejará de consumir tortilla", le explica a BBC Mundo.

Infraestructura

Una de las pocas propuestas de Trump que encuentran respaldo tanto en demócratas como en republicanos estadounidenses es la que pide implementar un ambicioso plan de inversión en infraestructura.

El presidente electo desea invertir miles de millones de dólares en modernizar aeropuertos, autopistas y otras obras públicas a lo largo del país.

Lo que presentaría en principio oportunidades para empresas mexicanas. Por ejemplo, Cemex es la principal productora de cemento en América del Norte y sería un proveedor potencial para muchas de estas obras.

Pero la acción de Cemex no ha respondido positivamente en los días que siguieron a la elección.

El muro

Ningún proyecto de infraestructura propuesto por Trump desata tanta controversia como el muro fronterizo que promete levantar entre Estados Unidos y México.

De concretarse esa iniciativa ¿participarían empresas mexicanas en su construcción? Varios medios estadounidenses sugerían que firmas como Cemex también estarían en una buena posición para ser proveedoras de ese proyecto si finalmente despega.

BBC Mundo contactó a Cemex para preguntar si estaría interesado eventualmente en participar en esa obra, pero no obtuvo respuesta.

Para Héctor Romero de la consultora Signum, la eventual participación de empresas mexicanas en la construcción de un nuevo muro fronterizo no pasa de ser una "leyenda urbana".

"No necesariamente el muro se construye de cemento, de concreto. El mismo Trump ha dicho que no necesariamente es un muro físico, puede ser un muro de sensores, drones, tecnología", asegura Romero.

Negocios

Pero otros observadores opinan que eventualmente podría haber interés de empresas mexicanas en el proyecto del muro.

"Finalmente los negocios son negocios", le dice a BBC Mundo Manuel Valencia, director de la Carrera de Licenciatura en Negocios Internacionales del Instituto Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fé, en México.

"Si es rentable y atractivo, pues sí, también las empresas mexicanas podrían terminar participando. Al fin y al cabo el muro ya existe, hoy es una valla, también podría darse", argumenta el académico.

Valencia sugiere, en cualquier caso, esperar para determinar cuáles de las propuestas de campaña de Trump se vuelven realidad.

Pero en México, el consenso es que, pese a que haya algunos triunfadores aislados, en su conjunto las empresas mexicanas tienen bastante que perder en esta nueva era de Trump.

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