El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, elevó este sábado el tono del discurso oficial tras denunciar lo que calificó como una “agresión militar de extrema gravedad” por parte de Estados Unidos, advirtiendo que el país se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa ante eventuales nuevas acciones armadas.
A través de declaraciones públicas y mensajes difundidos en redes sociales, el jefe de la cartera de Defensa aseguró que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se encuentra en despliegue total, preparada para responder a cualquier ataque adicional. Sus palabras refuerzan la línea sostenida por el régimen de Nicolás Maduro, que apunta a que el objetivo de Washington sería apropiarse de los recursos estratégicos venezolanos, especialmente el petróleo, y debilitar la independencia política del país.
Padrino López sostuvo que la ofensiva estadounidense habría tenido como blanco instalaciones civiles y militares ubicadas en Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, en lo que describió como una nueva fase de una “agresión imperial” contra Venezuela. Versiones difundidas por su entorno y medios locales incluso señalan que su residencia personal habría resultado afectada, un antecedente que el oficialismo utiliza para reforzar la tesis de un ataque directo al alto mando militar.
En registros audiovisuales, el ministro afirmó que el país está “plenamente capacitado para defender su soberanía” y subrayó que cualquier acción futura de Estados Unidos tendrá una respuesta enmarcada en la defensa nacional y el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce el derecho a la legítima defensa de los Estados.
Como parte de las medidas adoptadas, el Ejecutivo decretó un estado de conmoción externa, facultando al Ministerio de Defensa a coordinar operativos internos, reforzar complejos estratégicos como Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota, y preparar un escenario de respuesta prolongada.
En paralelo, el discurso oficial insiste en que los ataques responderían a un plan para derrocar al gobierno de Maduro y controlar los recursos naturales del país, una narrativa que Padrino vincula con años de sanciones y acusaciones de narcotráfico desde Washington.
En esa línea, el ministro convocó a la movilización popular, instando a organizaciones sociales y políticas a salir a las calles, rechazar lo que considera una agresión extranjera y respaldar a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana frente a Estados Unidos, en un contexto de máxima tensión regional.