Los demócratas encabezaron un tsunami político este martes en Estados Unidos y se adueñaron del Congreso, un humillante revés para Donald Trump que compromete los dos años finales de su presidencia.

La oposición ganó el control de la Cámara de Representantes y el Senado, con triunfos en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Ohio, y bastiones republicanos como Texas, Iowa y Kansas, estado en el cual ningún demócrata había ganado el escaño desde 1932.

En este contexto y de acuerdo a los últimos reportes en la Cámara de Representantes el Partido Demócrata lleva ganado 228 escaños (mayoría asegurada, ganando 25 escaños respecto a la legislatura anterior), mientras que el Partido Republicano lleva 139 escaños (perdió 25 escaños). 

Cabe mencionar que en este caso se necesitan 218 escaños para obtener la mayoría. 

En cuanto al resultado del Senado, el Partido Demócrata lleva 54 escaños (mayoría asegurada, logrando voltear 7 escaños clave en estados como Texas, Kansas y Michigan). Por el contrario el Partido Republicano lleva 44 escaños (perdió 7 escaños).

Para obtener la mayoría en el Senado se necesitan 51 escaños.
 

 

Finalmente, en las elecciones a gobernador se registraron contiendas en 36 estados y tres territorios. Según los datos recopilados por The Associated Press (AP), se han definido oficialmente 34 de los 36 cargos ejecutivos estatales en juego.
 
El Partido Demócrata se ha quedado con 22 gobernaciones (y aventajando en 2 adicionales), mientras que el Partido Republicano obtubo 12 gobernaciones (sin ventajas adicionales estimadas).
 

La reacción de Trump a la derrota republicana

Estas elecciones de mitad de mandato no salieron como Donald Trump esperaba. Con los demócratas tomando el control de ambas cámaras del Congreso, el mandatario reconoció que la guerra con Irán y el aumento de los precios de los combustibles influyeron en la derrota en las elecciones de mitad de mandato.

Asimismo, dijo a Fox News que los altos precios de la gasolina perjudicaron al Partido Republicano y que a la gente "no le gustó" tener que pagar más por el combustible.

En declaraciones al New York Times, Trump afirmó que estaba dispuesto a aceptar los resultados de las elecciones, pero calificó la participación de Estados Unidos en la guerra con Irán como una "decisión muy acertada".

Trump ha afirmado repetidamente en Truth Social y en entrevistas con medios de comunicación que los republicanos habrían ganado si su nombre hubiera estado en la papeleta. "Yo no estaba en la papeleta y, como no estaba en la papeleta, no pudimos movilizar a suficientes personas para que fueran a votar", dijo al New York Times.

También admitió en Fox News que los demócratas "hicieron un buen trabajo" y añadió que estaba "un poco sorprendido" por los resultados después de que los republicanos celebraran "mítines extraordinarios".

Te podría interesar:

 

Publicidad