La justicia francesa condenó este jueves a cadena perpetua a Nicolás Zepeda por el asesinato premeditado en 2016 de su exnovia japonesa Narumi Kurosaki, en el último juicio de este mediático caso sin cadáver.

La defensa lo había presentado como el "juicio de la última oportunidad", pero el tribunal de Lyon, en el este de Francia, fue más allá de los 28 años que le impusieron en los procesos anteriores en Besanzón y Vesoul.

Zepeds acogió cabizbajo con las manos en la cara el veredicto. Horas antes, había reiterado, entre sollozos, su inocencia: "No maté a Narumi".

Cabe recordar que el chileno de 35 años estaba en prisión preventiva en Francia desde su extradición en 2020.

Junto con la condena de cadena perpetua, Nicolás Zepeda tendrá que pagar millonarias indemnizaciones a la familia de Narumi.

De esta forma, la corte le ordenó pagar 50.000 euros a la madre de Narumi, Taeko Kurosaki, 30.000 a cada hermana de la muchacha, Honami y Kurumi, 20.000 al padre, Hiroshi Kurosaki, además de 5.000 a Arthur Del Piccolo, exnovio de la japonesa.

Con lo anterior, se estima que Zepeda tendrá que abonar hasta 135.000 euros, algo cercano a los 135 millones de pesos chilenos.

Momentos antes, la defensa había advertido: "Esto no es una cuestión de dinero, y el señor. Zepeda se está preparando para apelar ante el Tribunal de Casación". 

Entre los aspectos que podría argumentar la defensa, estos tienen que ver con alguna nueva información que se agregó en la investigación, en la carpeta investigativa, que no ha sido presentada a todas las partes.

Además, podría haber una apelación también ante la Corte Europea de Derechos Humanos.

Publicidad