Nicolás Maduro lleva desde enero de este año detenido en Nueva York, Estados Unidos y sostiene que la justicia no tiene competencia para juzgarlo y reclama inmunidad por los actos realizados durante su mandato. La defensa también pidió desestimar los cargos contra su esposa, Cilia Flores.
El ex presidente venezolano de 63 años, es acusado de cuatro delitos, entre ellos el de "narcoterrorismo", luego de ser capturado junto con Flores el 3 de enero en Caracas, en una intervención militar estadounidense. Su juicio se llevará a cabo el 1 de junio de 2027.
Desde entonces, su exvicepresidenta Delcy Rodríguez gobierna Venezuela de manera interina, bajo fuerte presión de Washington.
"Prisionero de guerra"
La defensa sostuvo que ningún tribunal estadounidense ha procesado penalmente a un líder extranjero reconocido por su propio país como jefe de Estado al momento de ser acusado. Los abogados Barry Pollack y Anna Estevao argumentan que la inmunidad de los jefes de Estado soberanos constituye un principio fundamental del derecho internacional.
"La inmunidad de los jefes de Estados soberanos constituye un principio fundamental del derecho internacional", sostienen los abogados Barry Pollack y Anna Estevao.
Según el documento, Maduro tiene además derecho a inmunidad puesto que los cargos presentados en Estados Unidos abarcan el tiempo en que ejercía como presidente de Venezuela.
En su primera comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein, el 6 de enero de 2026, Maduro clamó su inocencia, afirmó que seguía siendo el presidente de Venezuela y lanzó: "Soy un prisionero de guerra".
El seguimiento de Maduro
Maduro llegó por primera vez a la presidencia en 2013, tras la muerte del entonces presidente izquierdista Hugo Chávez. Sus sucesivas reelecciones en 2018 y 2024 fueron desconocidas por Estados Unidos y otros países de Europa y América Latina, que consideraron esos comicios como fraudulentos.
En otra serie de documentos judiciales, Flores, de 69 años, se unió a los argumentos de su esposo. El juez debe responder a esta solicitud en una audiencia el 17 de noviembre. La pareja está detenida desde enero en una cárcel de Brooklyn bajo un régimen estricto, sin acceso a diarios o internet.
Sin embargo, Maduro está autorizado a hablar por teléfono con su familia y sus abogados durante aproximadamente 300 minutos al mes, con un máximo de 15 minutos por llamada, según una fuente cercana al dirigente.
Hace pocos días, se publicaron unas fotos de Maduro en redes sociales, junto con un mensaje en el que aseguró estar "firme".
"Seguiremos fuertes, serenos y confiados: Dios está con nosotros. Dios proveerá. Venezuela renacerá", afirmó.
Mientras tanto su hijo Nicolás Maduro Guerra asegura que se encuentra en buena forma y que dedica su tiempo al estudio de la Biblia.