Nueve personas murieron en un campamento ilegal en el estado de Pará, norte de Brasil, cuando trabajadores que instalaban una antena de Internet tocaron accidentalmente un cable de alta tensión, electrocutando a tres operarios y seis residentes, según informaron las autoridades el domingo.

El accidente, ocurrido el sábado, generó un cortocircuito que también provocó un gran incendio en un poblado campamento del grupo campesino Movimiento Sin Tierra (MST), instalado en las afueras de la ciudad de Parauapebas. Así, ardieron en llamas una sucesión de caseríos modestos, indicaron responsables del cuerpo de Bomberos de Pará.

"Hubo nueve víctimas en total confirmadas por el IML" (instituto forense), declaró a la AFP Charles Catuaba, comandante del cuerpo de Bomberos local.

"Las casas y ranchos están muy cerca unas de otras y están construidas en un área invadida con materiales muy combustibles como madera, techos de paja, algunas con paja en las paredes como aislante. Eso avivó el fuego", explicó el alto oficial.

Las autoridades siguen trabajando para identificar los restos calcinados de dos de las víctimas.

Alrededor de 2.000 familias vivían en ese campamento en las afueras de Parauapebas, bautizado como "Tierra y Libertad", según expresó una nota del MST.

La tragedia fue "el resultado de una sociedad que no dio a estas familias la oportunidad de tener un lugar digno para vivir", afirmó en un comunicado el líder del MST, Joao Paulo Rodrigues.

Fundado en 1984, el MST -originalmente Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra- es una organización social y política formado originalmente por campesinos y sus familias que luchan por el acceso a la tierra para los pobres en un Brasil profundamente desigual. Sus ocupaciones de tierras lo volvieron un movimiento muy controvertido y sus detractores le acusan de radicalismo.

El presidente brasileño, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo Partido de los Trabajadores (PT) es un aliado histórico del MST, envió a su ministro de Desarrollo Rural y al jefe de la agencia nacional de Reforma Agraria -Incra- a Pará para "brindar todo el apoyo del gobierno federal a la familias de las víctimas de esta tragedia", dijo su oficina en un comunicado.

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