La región central de Italia, cerca de la ciudad de Norcia, se vio sacudida este domingo por un fuerte terremoto, después de varios temblores la semana pasada. Los hechos surgen dos meses después de un poderoso sismo que mató a cerca de 300 personas y destruyó varios poblados en la misma región y que afectó principalmente a Amatrice.

Es una imagen sobrecogedora.

Es lo que quedó de Amatrice, el pueblo en la zona central de Italia que este miércoles fue sacudido por un sismo, de magnitud 6,2 en la escala de Richter.

El terremoto que ocurrió a las 03:36 am, a 10 kilómetros de la localidad de Norcia y no lejos de Perugia es un recordatorio de lo sísmicamente activo que es este país del sur de Italia.

Su historial de movimientos telúricos bien pueden compararse con los terremotos más catastróficos del mundo.

En 1908 se estima que al menos 70.000 personas murieron cuando un temblor de magnitud 7,2 aplanó la ciudad siciliana de Messina -donde un tsunami asociado al evento trajo más miseria a una situación ya desesperante.

Expertos piensan que los terremotos han influenciado todo en Italia, desde la distribución de la población y adaptación de la arquitectura al dialecto hablado en diferentes partes del país.

Y se trata de una influencia extremadamente bien documentada.

Cada vez que un terremoto destruye una iglesia, los residentes insisten en repararla o reconstruirla, y es un acto que siempre queda registrado en tomos que se han convertido en una rica fuente de información para los científicos que intentan entender la historia sísmica de Italia.

Tira y afloja

A gran escala, los problemas telúricos de la nación pueden ser vistos en el contexto de una gran colisión de las placas tectónicas africana y euroasiática, pero cuando nos fijamos en el detalle, vemos que la razón de que en Italia ocurran tantos terremotos es más complicada.


En 2012 un terremoto destruyó la Torre dei Modenesi de Finale Emilia
 

Si nos fijamos en la marcha de África de unos 2 cm al año hacia el norte, vemos que Italia experimenta complejos movimientos de tira y afloja.

La cuenca o mar del Tirreno, que se encuentra al oeste del país, entre el continente y Cerdeña/Córcega, se está abriendo poco a poco.

Según los expertos, esto está contribuyendo a una separación de los Montes Apeninos, el cinturón de montañas que corre por el centro del país.

Y por el este, en el Adriático, hay evidencias de que la costra de la tierra continúa moviéndose bajo Italia.

Además, datos de GPS indican que esta región se está desplazando hacia el noreste.

El terremoto de este miércoles ocurrió en la mitad norte de Italia.

Hace cuatro años, dos sismos en la región de Emilia-Romaña también trajeron destrucción.

Entonces, el hecho de que ocurrieron en el norte del país llamó la atención.


Vista aérea de Amatrice.
 

Esto no quiere decir que los terremotos sean desconocidos en esa zona del país, ni mucho menos.

Lo que ocurre es que más al sur es donde el paisaje muestra claramente esa contorsión que está sucediendo bajo tierra.

Está escrito en las piedras caliza de los Apeninos.

Mientras que en la enorme cuenca sedimentaria que rodea el río Po, la evidencia es menos obvia.

Riesgo oculto

"Es posible que recuerdes el terremoto de L'Aquila en 2009 en los Apeninos", comentó John Elliot, del Centro para la Observación y Modelaje de Terremotos y Tectónica (Comet, por sus siglas en inglés) de la universidad de Oxford.

"Ese fue un resultado de la extensión que se produjo. Es decir, en una cuenca sedimentaria profunda como la que tenemos aquí, se producen pliegues en los sedimentos, pero la falla no llega a la superficie".

"Es un riesgo oculto", agregó.


El Servicio Geológico de EE.UU. calificó la peligrosidad del terremoto con la "alerta roja".
 

Italia es un país moderno que está muy bien preparado para terremotos.

Sin embargo, las sacudidas asociadas a la magnitud de los movimientos telúricos siempre pondrá a prueba sus edificios.

Susanne Sargeant, de la British Geological Survey comento que si bien la amenaza sísmica se entiende bien, "el volumen de los edificios que todavía necesitan ser reforzados es una empresa de gran envergadura".

"Muchas de las estructuras antiguas se beneficiarían de medidas de reforzamiento. Sabemos que funciona, pero hacer que lo implementen en cada edificio es todo un reto", agrega.

Y, según la experta, si sumamos unas estructuras antiguas y poco preparadas al hecho de que las cuencas sedimentarias tienden a amplificar los movimientos telúricos, entonces el resultado son niveles muy fuertes de sacudidas.

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