Este jueves, Santiago Peña presentó su renuncia a la presidencia de Paraguay en medio del escándalo por su vinculación con Ueno Bank, mientras el Congreso discutía un juicio político.
A través de redes sociales, el entonces mandatario compartió un video donde anunciaba su renuncia. "Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas", explicó.
Adicionalmente, pidió disculpas al pueblo paraguayo. "Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí", recalcó Peña.
Su decisión se enmarca en la polémica de Ueno Bank, el cual fue intervenido por el Banco Central Paraguayo (BCP) por insuficiencia de capital y que provocó que casi tres millones de personas quedaran sin acceso a sus depósitos.
El ahora exmandatario tenía acciones de un grupo que controlaba el banco, de las que se desvinculó en 2025. Santiago Peña asumió el cargo en el año 2023 y su mandato iba a durar hasta 2028.
Por qué el Congreso podría rechazar la renuncia de Santiago Peña
El Congreso deberá aprobar la renuncia de Peña, sin embargo, el poder legislativo está apostando por llevarlo a un juicio político para lograr su destitución por el caso de Ueno Bank.
El Partido Colorado, al que pertenece Peña, tiene mayoría propia en ambas cámaras del Congreso, pero su presidente, el exmandatario Horacio Cartes está distanciado del gobierno y manifestó su respaldo al juicio.
Con la salida de Peña, sería el vicepresidente Pedro Alliana quien asumiría el cargo de presidente de Paraguay. No obstante, con su renuncia busca evitar un juicio político.
Pese a su renuncia, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el libelo acusatorio para iniciar un juicio político contra Santiago Peña. Ahora será el Senado el que deberá decidir si acepta su renuncia o continúa con el proceso de destitución.
El ministro del Interior, Enrique Riera, sostuvo que el mandatario decidió dar un paso al costado tras notar que no contaba con el respaldo político para mantenerse en el cargo.
Fueron los mismos senadores oficialistas quienes se sumaron a la oposición y anunciaron que respaldarían el juicio político contra Santiago Peña.
En otras palabras, los motivos para eventualmente rechazar esta dimisión serían los siguientes:
- Si se aceptara su renuncia, Santiago Peña pasaría a ser senador vitalicio y contaría con fuero judidical. Por lo tanto, para ser sometido a un proceso penal, tendría que ser desaforado para cada cargo que se le investigue.
- Por el contrario, si es destituido no podría asumir como senador vitalicio y si existen acusaciones por eventuales delitos, los antecedentes serían remitidos directamente al Ministerio Público, sin tener que ser desaforado.
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