Núcleo duro chavista intacto. Trump ha enviados señales en esa línea desde su exitoso ataque del sábado. Una de ellas podría ser la explicación para que las tropas de elite no hayan intentado llevarse a Nueva York con Maduro a algunos de sus principales cómplices.
- La opción por la vicepresidenta Delcy Rodríguez para encabezar el proceso de transición, bajo la tutela de Washington y que el presidente explicitó horas despues de los ataques, es la más significativa de los planes de la Casa Blanca.
- Hay dos explicaciones, complementarias, que se barajan para la decisión de pactar con el chavismo.
- La primera: desmantelar el régimen haría mucho más difícil gobernar un país que está en una profunda crisis, pues el chavismo controla las principales palancas de poder y, por más debilitado que se encuentre ahora, conserva capacidad para crear muchos problemas. Ese error fue cometido por EE.UU. en Irak, con resultados catastróficos.
- La segunda: Trump ya ha dado señales de que su principal objetivo en Venezuela es revitalizar la industria del petroleo y devolverle a las empresas de Estados Unidos un rol preponderante.
- Delcy Rodríguez es la persona que mejor cumple ambos requisitos, y por eso estaba en los planes de Trump desde hace meses.
- Es una pieza clave del chavismo, y sería un puente para acuerdos con jerarcas del régimen para que sean funcionales a los planes de E.UU., a cambio de ciertas garantías. Lo que no significa necesariamente que se incluya a todos.
- Su gestión a cargo de la industria petrolera venezolana, además de haber logrado darle una cierta estabilidad a la caótica economia venezolana y tender puentes con inversionistas extranjeros, causaron buena impresión en Washington.
- No son pocos los especialistas que atribuyen el pragmatismo de Trump como reflejo de falta de interés por una transición democrática: “La democracia no es su preocupación: se trata de dinero, poder y proteger a Estados Unidos de las drogas”, señaló Michael Shifter, especialista en Relaciones Exteriores de Georgetown, al Washington Post.
Plazos largos e inciertos. El secretario de Estado, Marco Rubio, reaccionó sin beligerancia al discurso televisado que hizo Delcy Rodríguez horas después del ataque, rodeada del núcleo duro chavista, con fuertes críticas a la Casa Blanca y en el cual reafirmó su lealtad a Maduro.
- “Tomaremos decisiones con base en sus acciones y hechos en los próximos días y semanas”, afirmó Rubio, quien será el encargado de supervisar -en base a zanahorias y garrotes- las iniciativas de la persona que asuma la tarea que Washington busca asignarle a Rodríguez.
- Trump, como es su estilo, fue mucho más duro este domingo: ““Si no hace lo correcto, tendrá un destino peor que el de Maduro”.
- Sin embargo, los medios estadounidenses, citando fuentes oficiales, relativizan las declaraciones de Rodríguez, señalando que su duro discurso fue una señal para reafirmar su autoridad y cohesionar al chavismo, con miras a una negociación, además de las Fuerzas Armadas, cuya unidad es clave para legitimar a un nuevo gobierno tutelado por EE.UU.
- Un obstáculo importante para los planes de Trump son los plazos. Se estima que la estabilización política del país llevará varios años. Levantar la industria petrolera -según expertos de esa área citados por medios estaounidenses- tomaría una década y costaría más de U$ 100.000 millones por el estado de deterioro en que la dejará el chavismo.
- Eso sin contar la dificultad de convencer a los inversionistas de volver a apostar por ese país.
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El fantasma del atolladero de Irak.La estrategia de buscar un modus vivendi con el chavismo se basa en evitar que tras el exitoso operativo EE.UU. caiga en un atolladero similar al que se metió en Irak y Afganistán. En su primera conferencia de prensa tras los ataques, Trump habló de “no repetir los errores del pasado”.
- Tras invadir el país y derribar a Saddam Hussein, en 2003, George Bush destituyó a todos los altos funcionarios del antiguo régimen, ejecutando a la plana mayor y lo más letal: desmanteló las FF.AA. y, con eso dejando sin trabajo a hombres bien entrenados en combatir, que se sumaron a las fuerzas rebeldes.
- Su plan era democratizar el país -, según expertos, algo demencial por la tradición iraquí- y reconstruir el país en base con ganancias de industria petrolera operada por empresas estadounidenses.
- El resultado fue catastrófico: la guerra civil terminó de destruir a Irak, la industria del petroleo colapsó y las tropas estadounidenses se retiraron con 4.600 bajas, a lo que se sumaron millares de suicidios de efectivos al regresar a sus casas.
- Por lo anterior, el escenario más complicado para Washington en Venezuela sería que se fragmenten las FF.AA., bajo control chavista, y dominadas por la corrupción, el botín del régimen para garantizar su lealtad. Hay más de 200 generales en el Ejército. Los negocios ilícitos en que participan, entre otros, son el tráfico de drogas y de oro.
- Justin Logan, del Cato Institute, señaló al Washington Post: “Mientras el costo en sangre y dinero para Estados Unidos sea bajo se puede hacer cualquier cosa”. Para muchos, desmantelar de un día para otro la estructura chavista elevaría en forma astronómica esos costos.