AFP

Los autobuses que transportaban miles de personas evacuadas de localidades sirias asediadas volvieron a retomar la ruta hacia su destino final, después de horas de bloqueo y un mortífero atentado contra el convoy, según una ONG.

La reanudación del proceso de evacuación, que fue interrumpido el viernes debido a divergencias entre el régimen y los rebeldes, se produce después de un atentado con camioneta bomba perpetrado contra los autobuses que dejó al menos 43 muertos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). 

Entre las víctimas figuran 38 personas evacuadas de las localidades prorrégimen del noroeste de Fua y Kafraya, cuatro rebeldes que custodiaban los autobuses en una zona de tránsito al oeste de Alepo (norte) y una personas no identificada por el OSDH.

En virtud de un acuerdo concluido entre Catar, apoyo de la rebelión, e Irán, aliado del régimen de Bashar al Asad, unas 5.000 personas fueron evacuadas de Fua y Kafraya, asediadas desde hace dos años por los rebeldes sirios en la provincia de Idlib (noroeste), para ser reinstaladas cerca de Damasco y Lataquia (oeste), bastiones del régimen.

Simultáneamente, alrededor de 2.200 personas de Madaya y Zabadani, asediadas por el régimen sirio cerca de Damasco, fueron igualmente evacuadas en virtud del mismo acuerdo, para dirigirse a la provincia rebelde de Idlib.

Antes del ataque, miles de personas estaban bloqueadas cerca de Alepo sin poder llegar a su destino final, debido a desacuerdos entre las partes enfrentadas.

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