AFP

La empresa de transporte privado de pasajeros Cabify fue suspendida este lunes por el gobierno del estado mexicano de Puebla, luego del asesinato de una joven de 19 años presuntamente a manos de un conductor adscrito a esa compañía.

Cabify ha incurrido en "irregularidades a sus protocolos de seguridad" por no comprobar los antecedentes penales y laborales del conductor detenido tras la muerte de Mara Castilla, dijo en rueda de prensa Diódoro Carrasco, secretario del Gobierno de Puebla.

Castilla, una estudiante universitaria, fue reportada como desaparecida el 8 de septiembre y las autoridades no supieron de su paradero durante una semana.

Lo último que se supo de ella fue que después de salir de un bar de Cholula, Puebla, el 8 de septiembre, abordó un auto de Cabify que llegó hasta su domicilio, pero ella jamás descendió, según cámaras de seguridad en la calle donde vivía.

El cadáver de la joven fue encontrado el 15 de septiembre envuelto en una sábana de un motel en las inmediaciones de una carretera de Puebla, lo que ha desatado una ola de indignación en México.

El conductor, Ricardo Alexis, ya se encuentra detenido acusado de privación ilegal de la libertad (secuestro) y la fiscalía de Puebla anunció que presentará los cargos de feminicidio, robo y violación.

Carrasco señaló que Cabify no investigó los antecedentes del detenido, quien había sido despedido de Uber, otra empresa tecnológica de transporte privado, "por comportamiento indebido".

Cabify manifestó en un comunicado su "inconformidad" ante la suspensión, pero aseguró que acatará la medida y sigue dispuesta a colaborar en las investigaciones.

Sostuvo a su vez que cuenta con una constancia del gobierno de Puebla de que el acusado no tenía antecedentes penales.

La fiscalía de Puebla ha señalado en tanto que el exconductor fue detenido tiempo atrás por autoridades locales en posesión de combustible robado, caso que fue transferido a la fiscalía federal, que sin embargo no ha presentado cargos.

El asesinato de Mara Castilla motivó el domingo numerosas protestas callejeras en México, escenario de graves casos de violencia contra la mujer y feminicidios.

En medio de reclamos de taxistas establecidos, empresas como Cabify y Uber irrumpieron en los últimos años en varios países ofreciendo un servicio más seguro y confortable de transporte de pasajeros en vehículos privados con chofer a través de aplicaciones de teléfonos inteligentes.

Pero conductores adscritos a estas firmas han sido acusados de crímenes como violaciones y robos en varios países.

 

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