Décadas después de que el tráfico de esclavos fue prohibido en Estados Unidos, todavía llegaban de contrabando decenas de hombres, mujeres y niños traídos de África.

Por eso tenía que operar en secreto.

Así fue que, tras su viaje en 1860, el Clotilde fue hundido deliberadamente para hacer desaparecer toda evidencia de su actividad: el último barco esclavista que operó en Estados Unidos.

Luego de una búsqueda que se extendió durante un año, un grupo de investigadores afirman haber encontrado sus restos en el fondo del río Mobile en Alabama (sur)

"El hallazgo del Clotilde es un descubrimiento arqueológico extraordinario", dijo Lisa Demetropoulos Jones, directora ejecutiva de la Comisión Histórica de Alabama (AHC, por sus siglas en inglés).

Explicó que la embarcación "representó una de las eras más oscuras de la historia moderna" y que el hallazgo de sus restos ofrece "evidencia tangible de la esclavitud".

De Benín a Alabama

El Clotilde fue descubierto por la empresa arqueológica Search Inc, cuya ayuda fue solicitada por la AHC para investigar en el lugar, según dijo la National Geographic Society, que informó sobre el hallazgo.

Los investigadores encontraron un barco con características identificables en el fondo del río Mobile.

La AHC dijo que las dimensiones, la construcción de la nave y los materiales empleados para ello coinciden con los del Clotilde.

"Somos cautelosos a la hora de identificar barcos hundidos que ya no tienen un nombre inscrito", dijo en una declaración el arqueólogo marino James Delgado.

"Pero la evidencia física y forense sugiere de forma poderosa que se trata del Clotilde", agregó.

Estados Unidos prohibió la importación de esclavos en 1808, pero esta actividad se mantuvo más allá de esa fecha debido a que seguía existiendo una demanda de mano de obra por parte de los propietarios de las plantaciones del sur del país.

National Geographic señala que hubo reportes de que un rico terrateniente y constructor de barcos de Mobile apostó con un empresario del norte del país a que podía introducir una carga de esclavos africanos en la bahía de Mobile delante de las narices de los funcionarios federales.

Fue así, según los historiadores, que el Clotilde trajo 110 esclavos entre hombres, mujeres y niños desde Benín hasta Alabama.

"Esta es la historia mejor documentada de un viaje de esclavos del continente americano", explica la historiadora Sylviane Anna Diouf, quien se basa en los testimonios de los traficantes y de sus esclavos, algunos de los cuales vivieron durante parte del siglo XX, apuntó National Geographic.

Algunos de los descendientes de aquellos esclavos aún viven cerca del lugar donde ocurrieron aquellos acontecimientos, en una zona que terminó siendo conocida como Africatown.

Ellos han celebrado el descubrimiento.

"Pienso en la gente que vino antes de nosotros, que trabajaron y lucharon tan duro. Estaba segura de que la búsqueda había sido abandonada", dijo Joycelyn Davis, quien es descendiente de sexta generación de uno de los esclavos, a la agencia AP.

"Esto sí es una sorpresa", agregó.

 

Publicidad