Según expertos, no fue el miedo lo que causó el paro cardíaco que terminó con la vida de Lucía Pérez, la menor de 16 años que fue brutalmente abusada en Buenos Aires la semana pasada, sino que fue el dolor producto de las reiteradas violaciones lo que derivó en un reflejo vagal. 

Lucía fue violada, drogada y empalada por dos hombres mayores, quienes llevaron el cuerpo sin vida de la víctima a un hospital donde no pudieron hacer nada por revivirla. Ahí se supo lo peor: la joven fue obligada a consumir cocaína en exceso, y completamente indefensa, fue abusada hasta la muerte.

El "aberrante" caso del empalamiento de una niña de 16 años que indigna a Argentina - BBC Mundo

¿Qué es un reflejo vagal?

Un reflejo es una reacción automática e involuntaria del cuerpo y muchos de ellos controlan las funciones automáticas de nuestros órganos. Este tipo de reflejo, en tanto, acciona sobre el nervio vago y participa en la regulación de la frecuencia cardíaca. Lo normal, es que intervenga en la regulación cardíaca y vascular sin provocar grandes cambios en el cuerpo.

La verdadera causa del deceso

El cardiólogo de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello, Dr. Eduardo Bastias, explica a T13.cl que "los receptores vagales pueden recibir un golpe y eso puede incluso bajar la presión arterial. Cuando el sistema vagal está muy activado se pueden producir desmayos porque el corazón está muy lento".

El académico agregó que "los reflejos vagales pueden activarse por agresiones físicas o un inteso dolor, los que pueden desencadenar un reflejo vagal excesivo que lleven a un paro cardíaco vagal, como en el caso de Lucía Pérez".

Una muerte similar fue la de Marcela Salas de 17 años en San Juan, en 1995, sometida por su pareja con una botella. Los investigadores concluyeron que este estímulo provocó el reflejo vagal que la mató. 

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