El Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos acusaron este sábado a Rusia de haber envenenado en 2024 al opositor Alexéi Navalni con una “toxina rara” presente en la piel de ranas dardo originarias de Ecuador.

La acusación fue formulada en un comunicado conjunto difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores británico al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde señalaron que un “análisis de muestras” del cuerpo del activista identificó epibatidina, sustancia que “muy probablemente causó su muerte”.

“Sabemos que el Estado ruso ha utilizado esta toxina letal para atacar a Navalni por miedo a su oposición”, indicó Londres en el texto firmado también por los otros cuatro países europeos.

Navalni, crítico férreo de Vladimir Putin, murió a los 47 años en febrero de 2024 en circunstancias calificadas como misteriosas en una prisión del Ártico, donde cumplía una condena de 19 años por cargos que él consideraba políticos.

En la declaración conjunta, los gobiernos europeos sostuvieron que “solo el Estado ruso tenía los medios, un motivo y la oportunidad de utilizar esta toxina letal” durante su encarcelamiento en una colonia penal en Siberia, y afirmaron considerar a Moscú responsable de su muerte.

Los cinco países anunciaron además que denunciaron el caso ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), acusando a Rusia de incumplir la Convención sobre Armas Químicas y expresando preocupación porque “no ha destruido todas sus armas químicas”.

Hasta el momento, la OPAQ no ha emitido comentarios públicos sobre el tema. Desde Moscú, las autoridades han rechazado reiteradamente que Navalni fuera víctima de asesinato y han calificado las acusaciones como parte de una conspiración occidental.

Reacciones internacionales

La viuda del opositor, Yulia Navalnaya, afirmó en septiembre pasado que análisis biológicos ya habían concluido que su esposo fue envenenado.

Este sábado, al margen del encuentro en Múnich, declaró: “Hace dos años subí al escenario y dije: ‘Vladimir Putin mató a mi marido’. Y hoy esas palabras se han convertido en un hecho demostrado científicamente”.

La secretaria de Estado británica para Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, quien se reunió con Navalnaya, sostuvo que el Reino Unido “arroja luz sobre el bárbaro complot del Kremlin para silenciar su voz”.

Por su parte, el primer ministro británico Keir Starmer destacó la “enorme valentía ante la tiranía” mostrada por Navalni y expresó que su legado “perdurará”, según detalló la agencia de noticias AFP.

El ministro francés de Exteriores, Jean-Noel Barrot, afirmó en la red social X que Putin “está dispuesto a usar armas biológicas contra su propio pueblo para mantenerse en el poder” y rindió homenaje al opositor, a quien calificó como una figura que luchó por “una Rusia libre y democrática”.

Sus simpatizantes incluso han responsabilizado históricamente al Kremlin por los ataques en su contra, acusaciones que Moscú ha negado de manera sistemática.

Tras su muerte en 2024, las autoridades rusas retuvieron durante días su cuerpo antes de entregarlo a la familia, lo que alimentó las sospechas de sus partidarios, quienes denunciaron un intento de encubrimiento.

Publicidad