La reciente destitución de José Jerí vuelve a poner sobre la mesa un patrón que ha marcado la política peruana en la última década: la facilidad con la que los presidentes de Perú pueden ser removidos de su cargo. En apenas 10 años, Jerí se suma a la lista de los mandatarios que no han podido terminar su período, en un escenario donde al menos cuatro- incluido Jerí- fueron destituidos por el Congreso.

Para entender esa inestabilidad es necesario retroceder hasta la gestión de Alberto Fujimori, quien asumió la presidencia en 1990 y dio inicio a reformas que todavía marcan la política del país. Tras el autogolpe de abril de 1992, Fujimori impulsó la Constitución de 1993, que eliminó la bicameralidad en el Congreso, eliminando el Senado y dejando una sola Cámara de 130 legisladores.

Esta estructura quitó un contrapeso clave: antes, un Senado podía revisar y equilibrar los procesos políticos contra el presidente, como ocurre en otros países de la región.

Esa concentración de poder en una sola Cámara explica por qué presidentes posteriores, incluso electos democráticamente, enfrentaron un riesgo de destitución. Con la figura de la vacancia por “incapacidad moral”, basta que una mayoría relativa del Congreso vote a favor para remover al mandatario. 

Por ejemplo, según consigna el medio El Clarín, mientras que en condiciones normales se requieren 87 de 130 votos, en el caso de Jerí, elegido directamente por el Parlamento, la destitución se podía aprobar con apenas 58 legisladores. Esto muestra lo rápido y sencillo que puede ser cesar a un presidente cuando pierde el respaldo de bloques claves.

La facilidad para destituir presidentes también se ha visto favorecida por la fragmentación política. Tras la caída de Fujimori en 2000, los partidos tradicionales (como Acción Popular, APRA o Izquierda Unida) perdieron fuerza y surgieron múltiples agrupaciones nuevas. 

Este escenario explica por qué presidentes como Alejandro Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra y Pedro Castillo llegaron al poder con minorías parlamentarias y enfrentaron un Congreso que no les era leal, lo que facilitó su destitución ante cualquier controversia o conflicto político.

Perú volverá a tener sistema bicameral tras nueva elección presidencial

El Congreso peruano ya implementó cambios que modificarían este escenario. Con la reforma constitucional de 2024, se volverá al sistema bicameral: 130 diputados y 60 senadores elegidos en la primera vuelta de las presidenciales, que se celebrarán el 12 de abril de este año.

Según lo que consigna el Congreso de Perú en su sitio web, la idea es que el Senado funcione como una cámara de reflexión, con poder de revisión y ratificación, mientras que los diputados mantendrán funciones más confrontacionales, como interpelaciones y comisiones investigadoras.

Según el constitucionalista peruano, Víctor García Toma, este sistema busca equilibrar el debate político y fortalecer los contrapesos: “Estamos regresando al bicameralismo porque nos hemos dado cuenta de que necesitamos una cámara de reflexión”, explicó, precisando que la reforma no aumenta las funciones del Congreso, sino que las distribuye entre dos cámaras.

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