Tres mujeres, entre ellas la madre, fueron detenidas por el asesinato de un niño de siete años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en Estados Unidos: El pequeño fue torturado con agua, fuego y fue encerrado en un closet hasta su muerte.

El crimen salió a la luz el pasado jueves 6 de agosto, cuando una Kaitlin Evans (38) llegó descalza hasta la urgencia de un centro asistencial de Oakley, en el estado de Ohio, asegurando que alguien quería matarla y que su hijo había sido secuestrado.

Cuando la policía llegó hasta la casa de Evans en Madison Road, encontraron a Williams (7) sin vida, amarrado con cinta adhesiva y metido dentro de un armario. En el domicilio también estaban las dos mujeres que convivían con la madre del menor, Nessa Keaney (23) y Kirby Rankin (33), reportó ABC News 4.

Niño TEA fue torturado

Las tres mujeres fueron detenidas por las autoridades y formalizadas el viernes 7, instancia en que el detective de la policía de Cincinnati, Kyle Smith, declaró y calificó el homicidio como uno de los peores casos que ha presenciado en sus más de dos décadas de trabajo.

“En mis 21 años de experiencia en las fuerzas de seguridad, este es probablemente uno de los casos más inquietantes de maltrato infantil que he presenciado: golpes físicos y lesiones por impacto con objetos contundentes en la cara, el torso, la espalda y las extremidades superiores e inferiores. Lesiones por impacto en la parte posterior de la cabeza”, dijo Smith.

Respecto a los daños causados en Williams, detalló: “creemos que hubo, a falta de un término mejor, algún tipo de tortura con agua. Creemos que a la víctima la ahogaron bajo el agua, la mantuvieron sumergida durante un largo período de tiempo”.

“También hubo tortura con quemaduras y la víctima fue encontrada atada con cinta adhesiva en posiciones que la inmovilizaban”, agregó el detective.

Por el momento, la investigación sigue a la espera de los resultados de la autopsia al cuerpo para identificar la causa exacta de su deceso.

Los medios indicaron que el niño tenía un grado de discapacidad intelectual. En entrevista con Local 12, Gina, la abuela del niño, detalló que tenía autismo y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Gina aseguró que las tres mujeres le habían prohibido acercarse nueve meses antes de su muerte "a punta de mentiras".

En la audiencia, Evans, Keany y Rankin fueron acusadas de homicidio y el delito de maltrato infantil. El abogado de Kaitlin (la madre) afirmó que su representada tiene que ser juzgada por inacción y no directamente por el crimen, destacando que no tiene antecedentes policiales.

Todavía no se ha identificado cuál de sus convivientes fue la responsable directa del homicidio. Las tres se declararon inocentes y se encuentran detenidas con fianzas de 1.1 millones de dólares (aprox. 1.004.647.000 de pesos chilenos).

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