El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este martes en la ONU con llevar a Irán "al infierno" si no se aviene a un acuerdo, y advirtió en que no dudará en utilizar el "poderío militar sin igual" de su país en América Latina para defender sus intereses.
Estados Unidos vuelve a ser "respetado" en el mundo, se vanaglorió Trump en el inicio de la Asamblea General de la ONU, donde firmó un acuerdo de seguridad para instalar dos bases militares en Groenlandia.
Durante su intervención, el mandatario sostuvo: "Tengo que tomar una decisión importante: ¿Se llegará a un acuerdo con Irán?" se preguntó en la tribuna de la ONU. O "¿los arrastro al infierno sin posibilidad de supervivencia?".
"Están esperando a ver qué tal me va en las elecciones de mitad de mandato. Lo que no se dan cuenta es que yo no me presento" advirtió, en alusión a las elecciones para renovar parcialmente el Congreso estadounidense, el 3 de noviembre.
Antes del discurso triunfalista del mandatario estadounidense, el secretario general saliente de la ONU, António Guterres, pintó un horizonte sombrío para el planeta, citando la amenaza del cambio climático y el desafío de la inteligencia artificial (IA), en su último discurso ante la asamblea.
"Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel", aseguró por su parte el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el primer líder en discursar.
La amenaza de Trump a América Latina
Trump afirmó que Estados Unidos reafirmará sus intereses en todo el mundo, empezando por su vecindario más cercano.
Al norte, se salió con la suya en su pulso con los países europeos, y logró firmar en Nueva York un nuevo acuerdo de seguridad con Dinamarca y Groenlandia que le permite construir dos bases militares para vigilar el Ártico.
Al sur, "Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún lugar del hemisferio occidental. Y, de ser necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual", advirtió.
Los miembros de los carteles del narcotráfico "deberían ser ejecutados, exiliados o detenidos", dijo.
El presidente declaró a esos grupos "organizaciones terroristas" en febrero del año pasado, y meses después inició una campaña de ataques militares contra presuntas narcolanchas, en el Caribe y luego en el Pacífico, con más de 200 muertes hasta ahora.
El poderío militar estadounidense no tiene parangón, dijo el mandatario. "Nuestras acciones en Venezuela son prueba de ello", añadió. En la gran sala de la Asamblea General se hallaba la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, con la que Trump prevé un breve encuentro este mismo martes.
"Cuba caerá", advirtió luego el mandatario. "El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba", dijo.
La postura de Trump sobre la IA
El presidente de Brasil, que celebrará elecciones el próximo mes, afirmó que "la democracia está nuevamente en jaque".
"Volvemos a presenciar la injerencia extranjera en los procesos electorales. La división del mundo en zonas de influencia para incursiones neocoloniales en busca de recursos estratégicos constituye un gesto anacrónico", dijo Lula.
Aunque en la tribuna no nombró directamente al presidente Trump, el izquierdista dijo la semana pasada que tenía previsto decirle en Nueva York al republicano que no se metiera en las elecciones brasileñas.
Trump ha apoyado a varios candidatos de derecha victoriosos en comicios en otros países de América Latina.
El planeta vive una crisis climática continua, dijo por su parte Guterres ante los líderes mundiales. Las grandes petroleras han tratado a la atmósfera como un "vertedero" durante décadas y han "sacado beneficios de las consecuencias".
Estados Unidos y China deben cooperar ante los desafíos de la inteligencia artificial, pidió el secretario general.
Trump rechazó "cualquier intento de construir un proyecto globalista para controlar la inteligencia artificial", y declaró que Estados Unidos pasará a definirla como "superinteligencia".