Donald Trump trató de distanciarse este miércoles de la derrota que sufrió su candidato al Senado por Alabama, Roy Moore, un fracaso que afecta al presidente estadounidense y complica la posición de los republicanos en la cámara alta del Congreso.

El exjuez, de 70 años, fue acusado durante la campaña electoral de abusar de unas adolescentes en la década de 1970, pero el mandatario le respaldó a pesar de la polémica.

Doug Jones logró el triunfo y asestó un duro golpe a los republicanos, ya que hacía más de un cuarto de siglo que el Partido Demócrata no ganaba un escaño al Senado en este estado sureño profundamente conservador.

La derrota afecta directamente a Trump, que pidió repetidamente el voto para su candidato, aunque el miércoles intentó tomar distancia recordando que inicialmente apoyó al rival de Moore en las primarias republicanas, Luther Strange.

"La razón por la que respaldé a Luther Strange es porque dije que Roy Moore no sería capaz de ganar las elecciones. ¡Tenía razón!", escribió el presidente en su cuenta de Twitter.

Trump felicitó a Jones poco después de conocerse los resultados la noche del martes.

La victoria del demócrata reduce al mínimo la mayoría republicana en el Senado (51 de los 100 escaños), lo que obstaculiza la aprobación de las reformas del mandatario, especialmente la adopción a corto plazo del gran recorte fiscal que se está estudiando el Congreso.

Jones ganó con el 49,9%, mientras que Moore obtuvo el 48,4%, una diferencia de apenas 21.000 votos, según la prensa local.

Primer senador demócrata en 25 años

Doug Jones, el demócrata que logró una asombrosa victoria en la elección senatorial de Alabama, es un defensor de los derechos civiles en un estado que jugó un papel fundamental en el movimiento por la igualdad racial en la década de 1960.

"Estoy realmente abrumado", declaró ante sus partidarios, al celebrar la primera victoria demócrata en Alabama al Senado estadounidense en 25 años.

"Le mostramos a este país la manera en que podemos estar unidos", aseguró.

Su triunfo es un auténtico terremoto político después de una campaña electoral centrada en el republicano Roy Moore, un exjuez ultraconservador que fue acusado hace unas semanas de abusar de unas adolescentes en la década de 1970.

Aborto y cambio climático

Nacido en Fairfield (Alabama) hace 63 años, hijo de un obrero siderúrgico, Jones no había competido nunca en unas elecciones.

Los analistas le daban pocas posibilidades de ganar por defender el aborto y creer en el cambio climático, en un estado en el que Trump batió a Hillary Clinton por 28 puntos.

Su popularidad creció cuando logró en 2001 y 2002 la cadena perpetua para dos miembros del Ku Klux Klan que hicieron estallar una bomba en una iglesia de feligreses negros de Birmingham (Alabama) en 1963, matando a cuatro niñas.

El movimiento en defensa de los derechos civiles tomó fuerza tras el atentado, que ocurrió unos meses después del arresto de Martin Luther King Jr. por organizar protestas no violentas contra la segregación racial.

"Puede que la justicia llegue tarde", dijo una vez Jones sobre el caso, "pero sin duda no fue denegada".

En 1980 fue nombrado asistente del fiscal en Birmingham y en 1997 fue nombrado fiscal para el distrito norte de Alabama por el entonces presidente Bill Clinton.

Su suerte cambió

Mientras Jones -padre de tres hijos y abuelo de dos nietos- parecía pasar inadvertido en la contienda, Moore ha sido una figura que ha polarizado la sociedad de Alabama.

El republicano dejó constancia de su fuerte carácter cuando fue obligado a abandonar dos veces su puesto en la Corte Suprema del estado. La segunda fue por desobedecer un fallo de la Corte Suprema estadounidense sobre la legalización de los matrimonios homosexuales.

Pero la suerte del demócrata cambió de la noche al día cuando el diario The Washington Post reveló hace unas semanas que Moore había presuntamente abusado sexualmente de varias adolescentes hace décadas.

El escándalo movilizó a los donantes demócratas de todo el país, que comenzaron a enviar dinero para la campaña de su candidato con el fin de financiar anuncios de televisión en busca del voto del electorado negro.

El exvicepresidente Joe Biden participó en un acto en octubre y el exmandatario Barack Obama llamó a votar por Jones.

 

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