Por AFP/T13.cl

Donald Trump ofreció su ayuda a los padres de Charlie Gard, un bebé británico de 10 meses afectado de una enfermedad genética rara, después de que la justicia de su país autorizara desconectarlo de las máquinas que lo mantienen con vida.

"Si podemos ayudar al pequeño #CharlieGard, como lo piden nuestros amigos en Reino Unido y el Papa, estaremos encantados de hacerlo", tuiteó el mandatario.

Los padres del pequeño, Connie Yates y Chris Gard, batallan en las cortes para mantenerlo con vida y llevarlo a Estados Unidos para que reciba un tratamiento experimental, para el cual organizaron una recolección que les permitió conseguir US$ 1,5 millones a través de un sitio de financiamiento colectivo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) autorizó, sin embargo, el 27 de junio desconectarlo de la ventilación artificial, avalando la decisión de la justicia británica.

De acuerdo a los expertos, el mal provoca debilidad muscular progresiva y, en la mayoría de los casos, es fatal antes del primer año de vida.

"El presidente Trump ha ofrecido ayudar a la familia en esta situación desgarradora", dijo en un comunicado Helen Ferre, directora de comunicación de la Casa Blanca.

El Papa Francisco se metió el domingo en el controvertido debate apoyando a Yates y Gard, al reconocer que sigue con "emoción" su caso.

Seis claves para entender el caso

  • A los dos meses, Charlie Gard empezó a perder peso y fuerza. Fue internado por una supuesta neumonía por aspiración, luego se le diagnosticó. Síndrome de Agotamiento Mitocondrial, una rara enfermedad genética que sufren solo 16 niños en el mundo.
  • Los médicos aseguran que ha sufrido un daño cerebralirreversible, que casi no puede moverse, ni llorar y que ha perdido la audición.
  • Sus padres, Connie Yates y Chris Gard, quieren someterlo a un tratamiento en experimental en Estados Unidos, para el cual han recolectado más de US$ 1,5 millones.
  • En abril, la justicia británica autorizó a los médicos a desconectar al bebé, contra la voluntad de los padres.
  • El 9 de junio, la Corte Europea de Derechos Humanos (CEDH) ordenó al hospital mantenerlo con vida hasta el 13 de junio. Después de una serie de demandas, el martes pasado autorizó a que lo desconectaran.
  • El bebé debía comenzar a recibir cuidados paliativos a partir del viernes, pero sus padres consiguieron una prórroga del plazo.

El hospital Great Ormond Steet de Londres, donde el pequeño está ingresado, pidió permiso para desconectarlo con el fin de darle cuidados paliativos.

La medida debía tomarse el viernes, pero se optó por darle un nuevo plazo a la familia, que reclama que el niño se encuentra estable.

La Alta Corte británica dio la razón al centro médico el 6 de junio, al considerar que el niño tiene muy pocas posibilidades de curarse y que extender el tratamiento no hace más que alargar su sufrimiento.

Los padres del bebé tampoco han sido autorizados para llevar a Charlie a su hogar, para que lo conozcan sus familiares y conocidos de sus papás.

"Queríamos darle un baño en casa, sentarnos en el sofá con él, colocarlo en la cama, sentarlo en el auto en el cual nunca se durmió, pero ahora se nos negó eso. Nos dijeron que él tiene que morir", sentenció Chris Gard.

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