Una grave denuncia por presunta negligencia médica sacude al Hospital Clínico San Borja Arriarán, luego de que un parto terminara con la muerte de un recién nacido tras la utilización de fórceps.
Así lo relataron a Teletrece los padres de Tomás Carbonell, un recién nacido que falleció apenas dos horas y 20 minutos después del parto. Según se detalla en la querella, el equipo médico se negó reiteradamente a practicarle una cesárea a la madre.
La familia llegó el miércoles 28 de octubre hasta el Hospital para el nacimiento del bebé. La expectativa era dar a luz de forma natural, pero con el paso de las horas la situación comenzó a complicarse.
"Yo le dije 'yo quiero parto normal, pero si en verdad no se puede, yo quiero la cesárea. Yo quiero que mi hijo nazca bien'", señaló Mikaela Pal, madre del bebé.
Pese al agotamiento físico de la madre, la respuesta del hospital fue insistir en el parto por vía natural, rechazando la opción de la cesárea.
"El Tomás no se encajaba, porque su cabeza era muy grande y ahí yo volví a pedir la cesárea, yo le decía que no podía más, que no podía pujar, que no tenía fuerza. A todo eso yo ya llevaba 50 horas en el hospital", relató la madre.
Según relató el padre, Claudio Carbonell, el equipo médico insistió en que el nacimiento se produjera mediante un parto natural. "A mí me dijeron 'no papito, si el bebé va a nacer de forma natural, ya estando dilatada nosotros vamos a hacer el trabajo de parto como corresponde'", afirmó.
El sacó las paletas, le echó vaselina y no preguntó nada, el llegó e ingresó", relató el padre (...) Ahí la matrona le dice: 'doctor ¿que está haciendo?', porque él devolvía al Tomás porque no lo podía sacar".
En medio de los forcejeos, el padre de Tomás pidió detener el procedimiento: "Le tomé las manos y le pedí que no siguieran porque mi hijo ya estaba muerto. O sea, nadie me iba a devolver a Tomás del primer momento que el doctor le hizo la fractura", relató el padre en conversación con Teletrece.
Finalmente, según los reportes médicos Tomás nació a las 20:55 horas del viernes con una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral; minutos más tarde sufrió un paro cardiorrespiratorio que le provocó la muerte.
50 horas de espera y "fuerza excesiva con el fórceps"
Tras la muerte del recién nacido, los padres recurrieron a la Justicia para denunciar lo ocurrido. El abogado querellante, Carlos Cáceres, sostuvo que las maniobras instrumentales sobrepasaron los estándares de cuidado médico.
"Claramente hay una negligencia médica que tiene que ver con la mala utilización o la fuerza excesiva en el fórceps. A nuestro juicio en particular se estaría configurando un homicidio sin la intención de cometerlo, pero que se comete por negligencia", afirmó el jurista.
Frente al hecho, desde el Hospital Clínico San Borja Arriarán señalaron que se instruyeron medidas administrativas inmediatas para esclarecer lo ocurrido y determinar si se cumplieron los protocolos médicos.
"Este ha sido un hecho extremadamente doloroso, tanto para la familia como para nosotros como comunidad hospitalaria. Se estableció de inmediato una auditoría clínica y además un proceso disciplinario", explicó Natalia Jara, subdirectora médica del hospital.
El profesional que lideró el parto fue apartado mediante sumario administrativo y actualmente se encuentra con licencia médica. En paralelo, el Ministerio Público ya abrió una indagatoria para determinar las responsabilidades penales del equipo que intervino en el procedimiento.
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