Una semana antes del fatal accidente de Mostazal, en el que murieron seis personas, al menos 16 buses fueron encontrados con patentes cambiadas y documentos falsificados.

El bus de Línea Azul, en el que ocurrió la tragedia, circuló por al menos cinco años con una patente falsa y permisos de circulación adulterados.

LEE TAMBIÉN: Corte de Apelaciones de Rancagua mantiene prisión preventiva para dueño de Línea Azul

Antes del accidente se realizó una fiscalización por parte del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, en el que se encontró que al menos 16 máquinas trabajaban con datos falsos.

El Ministerio de Transportes solicitó la documentación de los 5.300 buses interurbanos que circulan en el territorio chileno a las empresas de transportes.

Leonardo Daneri, presidente de la Asociación de Concesionarios (COPSA), explicó a El Mercurio, que "en un bus que viaja con la patente cambiada, a los usuarios no les correrá el SOAP (Seguro Obligatorio de Accidentes Personales). Este es un problema gigante porque significa que no van a recibir la atención médica gratuita que ofrece el seguro".

LEE TAMBIÉN: [VIDEO] Bus involucrado en accidente fatal en Mostazal tenía siete sanciones previas

Ante el riesgo de falsificación de documentos, el ministerio de la cartera busca implementar una "tercera placa", la cual consistiría en un sticker con chip pegado en el parabrisas del vehículo, la que contendría toda su información correspondiente.

Publicidad