La Fiscalía Regional de Los Ríos acusó a tres hijos de la activista medioambiental, Julia Chuñil, por el delito de parricidio consumado. Además, dos de ellos fueron formalizados por inhumación ilegal.

La dirigente mapuche de 73 años desapareció el 8 de noviembre de 2024 en la comuna de Máfil, en la Región de Los Ríos. Durante la mañana del jueves, se concretó la detención de tres de sus hijos: Javier Troncoso, Jeannette Troncoso y Pablo San Martín, además de su exyerno identificado con las iniciales B.F.B.B.

Según información a la que accedió T13, de acuerdo a la Fiscalía, el homicidio se remonta a la noche del mismo 8 de noviembre cuando Javier acudió al domicilio de su madre, donde también residía Pablo, Jeannette y su pareja, además de una amiga de la víctima.

La investigación apunta que Javier llegó en estado de ebriedad hasta el domicilio, y comenzó a agredir a un vecino de 90 años con el fin de sustraer especies y quitarle dinero en efectivo, correspondiente a su pensión de $212.000 aproximadamente. 

El imputado amenazó de muerte al adulto mayor y le colocó un cuchillo en el cuello, momento en el que Julia Chuñil interviene y se produce un forcejeo entre ambos.

Una vez mujer le quitó el cuchillo a Troncoso, en el exterior del domicilio, el sujeto comenzó a golpear a su madre y le dio muerte ahorcándola con ambas manos contra la pared de una bodega contigua a la casa. Mientras tanto, el resto de los imputados se encontraba al interior del domicilio y no impidieron los hechos ni prestaron ayuda a la víctima.

El acuerdo de los tres hijos de Julia Chuñil tras su muerte

De acuerdo a la Fiscalía, Javier y su hermano Pablo San Martín tomaron el cuerpo de su madre y la trasladaron a un lugar del terreno donde ocultaron el cadáver.

Los cuatro imputados habrían acordado deliberadamente ocultar el cadáver, quemar sus pertenencias, guardar silencio y mentir a las autoridades.

Ante esto, acordaron que Jeannette debía presentar una denuncia falsa por presunta desgracia, la cual se formalizó el 10 de noviembre de 2024, dos días después del crimen.

Luego de la denuncia, la Fiscalía establece que los imputados se aprovecharon del terreno de su madre y vendieron su ganado y carretón de bueyes, repartiéndose el dinero obtenido.

Según la investigación, el adulto mayor de 90 años ya había sido víctima de violencia psicológica por parte de Javier Troncoso, situación que se mantuvo hasta la detención de los imputados. El hijo de Julia Chuñil también habría maltratado a su madre con insultos y le habría originó lesiones.

La violencia habría sido advertida por la misma víctima, quien manifestó preocupación por su vida en un culto religioso al cual asistió en semanas previas a su homicidio.

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