Por Paola Moreno y Javier Sáez

Por más de siete horas declaró el administrador apostólico de Puerto Montt, Ricardo Morales, en calidad de imputado por el presunto delito de encubrimiento, en la fiscalía regional, en Rancagua. 

Al término de la diligencia, detalló que se autodenunció para que la fiscalía investigue un anónimo que lo acusa de encubrir abusos sexuales cometidos presuntamente por el sacerdote Anselmo Espinoza, de la comunidad mercedaria.

"Me pareció que un anónimo no puede dejarse así de tranquilo, más todavía cuando a uno le atribuyen un delito. Me pareció importante poner los antecedentes en Fiscalía para que investigue los hechos que ese anónimo dice que cometí", afirmó. 

La denuncia - detalló- se realizó a través de una carta aproximadamente hace un mes en la Comisión de Prevención de Abuso en Santiago.

El sacerdote, quien también es Superior Provincial de la Orden de La Merced, negó el encubrimiento, y aseguró que no recibió una denuncia en contra del sacerdote Espinoza.

"Si se hace una imputación tan grave como que uno encubrió, por un anónimo, uno tiene que defenderse de eso. Y esa fue la presentación que hicimos en fiscalía: investiguen ese anónimo. Yo señalé las sospechas de quien creo que puede haber enviado ese anónimo y fiscalía tiene que investigar eso", manifestó.

También fue interrogado por las denuncias que hizo en la fiscalía en Puerto Montt en contra de los sacerdotes Darío Nicolás Serrano por presunto abuso sexual y de Eugenio Céspedes Alarcón por actos de connotación sexual.

Morales anunció que mañana presentará una denuncia en la fiscalía regional de Puerto Montt por eventuales delitos cometidos en la Arquidiócesis de ese lugar, que calificó como graves. 

La declaración se realizó ante el fiscal Jorge Escobar, de la Unidad de Alta Complejidad, y también le consultaron respecto del sacerdote Mariano Labarca, ex superior de la orden mundial de la Merced, acusado de abuso sexual contra ex seminaristas.

Morales, de 45 años, fue ordenado en marzo de 2006 y en junio de este año el Papa lo nombró a cargo de la sede de la Iglesia en Puerto Montt en medio de la crisis institucional por varios casos de abusos sexuales y de poder, muchos de ellos contra menores de edad.

Morales es bachiller en Teología y abogado de la UC. Además tiene un magíster en Derecho de Infacia (UDP). En 2011 y sólo después de poco más de cuatro años de sacerdocio fue nombrado como provincial de su congregación.

A comienzos de año, en tanto, el Papa Francisco ordenó al arzobispo de Malta Charles Scicluna una investigación respecto a estos casos. En dicho expediente, según consigna The Clinic, habían acusaciones de abuso de poder contra Morales.

"Estoy seguro que el Papa quiere dar solución y reparo a tantas situaciones que le han hecho un daño enorme a nuestra iglesia, como la sed de poder y dinero que gobierna la vida de muchos, pero ha quedado demostrado que él no siempre tiene toda la información fidedigna. La iglesia necesita pastores coherentes, cercanos a los más afligidos y desvalidos. Siento temor de que una persona como Ricardo llegue al episcopado", decía una de las misivas.

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