Un preocupante fenómeno en redes sociales encendió las alertas en el sistema de salud. Al menos siete menores en Chile han debido ser operados de urgencia tras participar en un reto viral que consiste en ingerir imanes, una práctica que puede provocar severos daños internos.

El objetivo del desafío es lograr el “challenge”, pero el riesgo es alto: los imanes pueden generar perforaciones en el intestino, con consecuencias potencialmente graves.

Si bien hay casos donde este tipo de ingestión se ha producido de forma accidental -principalmente en niños pequeños-, especialistas advierten que el aumento reciente de casos está directamente relacionado con este reto viral.

La cirujana pediátrica del Hospital Clínico de Magallanes, Nicole Roldán, explicó que "pacientes que tragan imanes hemos tenido siempre y en general son los más pequeños, menores de dos años, que lo hacen de forma accidental. Pero esta alerta nació por un desafío que vieron en redes sociales".

En conversación con Las Últimas Noticias, la especialista detalló la gravedad de algunos casos registrados en el país: "Tenemos siete casos en el país, en distintas regiones, el último me lo confirmaron hoy, y todos quirúrgicos. Hay un paciente que tiene nueve perforaciones y otro que ingirió once imanes".

Los riesgos médicos de reto viral para ingerir imanes

Desde el ámbito clínico, los expertos explican que el principal peligro ocurre cuando más de un imán es ingerido.

El urgenciólogo infantil de Clínica Alemana, Anwar Gutiérrez, señaló que "cuando alguien ingiere dos imanes estos objetos se juntan dentro del intestino y puede dejar atrapada la mucosa".

Esto puede derivar en complicaciones mayores. Según advirtió, "si no son removidos a tiempo pueden perforar el intestino y hacer que el contenido del estómago o del mismo intestino salga hacia la cavidad abdominal, lo que provoca peritonitis o infección severa".

Además, la cirujana Nicole Roldán explicó que el riesgo aumenta cuando los imanes se ingieren en distintos momentos. En ese escenario, pueden atraerse entre sí desde diferentes partes del sistema digestivo, generando presión y eventual perforación.

Cómo abordar el tema con niños y adolescentes

Junto con la alerta médica, especialistas también llaman a poner atención en cómo los adultos enfrentan estas situaciones con menores.

La psicóloga Loreto Gálvez advirtió que una reacción negativa puede dificultar que los niños comuniquen lo ocurrido. "El primer impulso de los papás es como tontear al niño. Empiezan con frases como: '¿cómo tan tonto? ¿Cómo no se te ocurrió? ¿Cómo no lo pensaste? Eso va a humillar, va a generar vergüenza en el niño, va a generar vergüenza en el adolescente y por supuesto, no nos va a contar si es que lo hizo, ni tampoco nos va a contar que el compañero o que el amigo lo hizo, porque lo están tratando de tonto finalmente, entonces e el primer desafío es ser espacio para que te cuenten desde la curiosidad, preguntarle como ¿conoces a alguien que lo haya hecho? Porque si lo hiciste, cuéntame, porque es súper peligroso y mostrarle efectivamente cuáles son los riesgos, porque el vínculo acá es súper protector. El tener este tipo de conversación como informada es súper protector. Pero el reto y el hacerlo sentir tonto va a generar como una especie de scotch en la boca. Como ostracismo absoluto y no nos va a contar nada porque los vamos a humillar", explicó en conversación con La Tarde es Nuestra.

 

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