El 23 y 24 de abril de 2026, Víctor Gonzalo Migueles Oteíza -expareja de la removida ministra Ángela Vivanco- prestó declaración en calidad de imputado por los delitos de cohecho, soborno y lavado de activos ante funcionarios del OS7 de Carabineros y el Ministerio Público.
En un extenso interrogatorio, el imputado reveló detalles inéditos sobre su vínculo con abogados, el manejo de grandes sumas de dinero en efectivo y el supuesto tráfico de influencias.
Los pagos de Eduardo Lagos y caso “Muñeca bielorrusa”
Uno de los puntos centrales de la declaración ante sus interrogadores es la admisión de Migueles sobre la recepción de altas sumas de dinero por parte del abogado Eduardo Lagos. Según su relato, a principios de 2023 Lagos le pidió ayuda por un caso de "una empresa minera que había sido cesada en su contrato por una empresa más grande, que era Codelco".
Para asesorarlo, Migueles consultó directamente a su pareja: "en algún momento yo le pregunté a Ángela qué pasaba cuando una empresa chica era cesada en su contrato por una empresa grande y ella me habla de la autotutela. Me quedó el concepto de autotutela y eso es lo que le traspasé a Lagos".
Ante la pregunta de si le señaló a Lagos que esa era la opinión de Ángela Vivanco, Migueles respondió: "Sí, se lo dije a Eduardo Lagos, sí".
Meses después de esa asesoría, en diciembre de 2023, Lagos lo volvió a contactar. Migueles relata la situación con una cita textual: "me llama y me dice 'Perrito, pasa por la oficina que te tengo un regalo'. Voy pensando que me tenía un regalo y me pasa 15.000 dólares".
A este pago inicial, le siguieron otros a través de una casa de cambios en 2024: 10.000 USD en febrero y 45.000 USD a mediados de año.
Al profundizar en la entrega de los primeros 15.000 dólares en efectivo ocurrida en diciembre de 2023, el documento detalla la particular reacción de Migueles. Tras ser citado a la oficina del abogado Eduardo Lagos bajo la promesa de un "regalo", el imputado relató su respuesta exacta al recibir el dinero: "Yo le dije 'Gracias perrito, me caen de maravilla'".
Según su testimonio, en ese instante la situación le pareció "fantástico, porque me venía muy bien la plata" y aseguró que no vio "ningún problema al respecto".
Sin embargo, ante los interrogadores, el imputado reflexionó sobre su actitud de aquel entonces y admitió su actual arrepentimiento: "Reconozco con vergüenza que debió haberme dado un poco de pudor".
El mecanismo de cambio con un conservador
Para liquidar estos dólares a pesos chilenos, Migueles recurrió a Sergio Yáber, conservador de Puente Alto. El imputado justificó esta vía informal señalando: "Porque los conservadores ganan una cantidad de plata muy importante. Sergio Yáber estaba haciendo inversiones en Argentina (...) entonces Sergio Yáber necesitaba dólares en efectivo para sacarlos hacia Argentina".
Los chats con el fiscal Carlos Palma
El interrogatorio también abordó las capturas de WhatsApp encontradas en el teléfono de Ángela Vivanco, donde Migueles conversaba con el fiscal Carlos Palma (entonces candidato a Fiscal Nacional). En los mensajes, Migueles escribió: "Doctorado y reemplazo de Armendáriz OK… visto bueno" y "Soy bueno negociando".
Pese a la evidencia escrita, Migueles negó rotundamente tener poder para gestionar dichos nombramientos o estudios:
"¿Qué capacidad tenía usted para ejercer una influencia o gestionar doctorado? Le preguntan
Migueles: Ninguna. Por supuesto que yo no tenía ninguna capacidad para eso".
Justificó su mensaje indicando que era "solo una forma de expresar que no veía dificultad en ninguna de las dos preocupaciones que él tenía".
Durante toda su declaración, Migueles fue enfático en desvincular a la exministra de la Corte Suprema de sus negocios y manejos financieros. Sobre los dólares recibidos de Lagos, aseguró tajantemente: "Ella nunca supo lo de la plata, nunca supo de eso, sino hasta la formalización".
Los exclusivos eventos y visitas de ministros en su domicilio
Otro aspecto revelador de la declaración apunta a la intensa vida social y los nexos de la pareja con las altas esferas del poder. Migueles detalló que en la casa que compartía con la exmagistrada, ubicada en la calle Camino San Antonio en la comuna de Las Condes, él mismo organizaba anualmente dos eventos clave: "el primero era la celebración del cumpleaños de Ángela, que es el 9 de marzo y el segundo es el juramento de Ángela como ministra de la Corte Suprema, que es el 8 de agosto".
A estas exclusivas reuniones asistían importantes autoridades del país, ya que la lista de invitados incluía a "Senadores de la República, Ministros de Estado, Ministros de la Corte Suprema y Corte de Apelaciones", además de figuras de la política y la justicia, como los fiscales Manuel Guerra y Carlos Palma"
Además, reiteró que "con Ángela manteníamos economías aparte". Finalmente, la declaración dejó al descubierto un dato sobre su propia identidad profesional.
Aunque en la primera página del parte policial se registra su profesión como "contador", Migueles terminó confesando la verdad sobre sus estudios universitarios: "No terminé mis estudios. No tengo título de contador auditor y nunca he dicho que soy contador auditor".
El abogado de Eduardo Lagos, Marcelo Abujiar, al ser consultado por esta declaración señaló lo siguiente: "Desconozco por qué habrá señalado eso es su declaración Gonzalo Migueles o las motivaciones que pueda tener, pero nosotros hicimos una extensa declaración acompañada de documentos y solicitudes de diligencias. Hemos hablado con la verdad en todo el proceso e incluso alegamos la ilegalidad de una declaración que podría haberle otorgado la libertad a mi representado. Somos los más interesados en un proceso justo, que permita esclarecer los hechos y demostrar la inocencia de mi representado".