El futuro de la Universidad Arcis se mantiene en incertidumbre, pese a que los dos caminos que hoy se desarrollan en torno al plantel educacional, conducen a su cierre inminente. 

Por un lado, se encuentra vigente la resolución de liquidación forzosa del Cuarto Juzgado de Garantía, que obliga la enajenación de los inmuebles y los despidos de los funcionarios, que se concretó ayer.

Todo esto, en el marco de la deuda que mantienel el plantel educacional con una empresa, la que asciende a unos $85 millones.Esa liquidación forzosa llevaría a un proceso natural de cierre de la universidad.

Por otro lado, está el camino que sigue el Ministerio de Educación con respecto a la viabilidad del plantel. En diciembre pasado la ministra, Adriana Delpiano señaló que la universidad era inviable y que se necesitaban 576 alumnos matriculados. Sin embargo, a días de que se concrete el regreso a clases, la meta de matrícula no se ha cumplido.

Todo esto, ha derivado en la molestia de la comunidad universitaria con el administrador provisional, a quien acusan de haber sido negligente, por no recurrir con un abogado a la instancia donde se resolvió la quiebra.

 “Tenemos que pensar que si él no hubiese cometido un acto tan irresponsable, no estaríamos sujetos a la quiebra de la universidad", señaló este jueves Sandra Beltrami, presidenta de la Federación de Estudiantes de Arcis.

Sin embargo, en respuesta, el administrador provisional, Patricio Velasco, dijo que sí se presentó un escrito de deposición, pero “fue rechazado por forma por la jueza”. 

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