La ONU vota este jueves la entrada de nuevos miembros al Consejo de Derechos Humanos (CDH), con Latinoamérica renovando dos asientos y cuestionamientos a la candidatura de Venezuela que llevaron a Costa Rica a proponerse como opción alternativa.

La composición de este consejo creado en 2006 refleja criterios geográficos con 13 escaños para África, 13 para Asia Pacífico, ocho para América Latina y el Caribe, siete para Europa Occidental y seis para Europa del Este.

Sus miembros son elegidos por mayoría por la Asamblea General de la ONU. 

En el Consejo, dos de los escaños que corresponden a Latinoamérica deben renovarse: uno es el que ostenta actualmente Brasil, que se presenta a la reelección. Para el otro espacio, en un principio sólo concurrió Venezuela. 

Pero en un momento en que Venezuela vive una grave crisis económica y política y el gobierno de Nicolás Maduro es rechazado  por más de 50 países que reconocen como presidente interino al líder del Parlamento, Juan Guaidó, la entrada del país genera resistencia.

En ese contexto, el canciller Teodoro Ribera, aseguró que "el Gobierno de Maduro se ha burlado de todos nosotros" y que "no puede ser que un gobierno que viola los derechos humanos y que recibe una sanción internacional (…) sea elegido para un cargo de esta naturaleza". 

"La elección de Venezuela en Asamblea General de ONU para integrar Comisión de Derechos Humanos es lamentable. El gobierno de Maduro no merece estar en un cargo de esa naturaleza. Reafirmamos firme compromiso con el pueblo venezolano para lograr transición pacífica a la democracia", declaró. 

En julio, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, denunció que en el último año y medio en Venezuela se produjeron cerca de 7.000 ejecuciones extrajudiciales y que la gran mayoría de esas muertes fueron responsabilidad de las fuerzas de seguridad. 

A finales de septiembre el CDH decidió -mediante una resolución- crear "una misión internacional independiente" encargada de investigar las presuntas violaciones de los derechos humanos en Venezuela, una medida rechazada por responsables del país sudamericano.

En este contexto el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, anunció a principios de octubre que su país concurriría como candidato y explicó que las "graves violaciones" a los derechos humanos relatadas por el informe de Bachelet hacen que Venezuela no sea un nominado "adecuado". 

Esta candidatura obtuvo inmediatamente el apoyo del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, que expresó que sería "inadmisible" que Venezuela ocupara el puesto. 

Los miembros del Consejo pueden ser suspendidos en casos de violaciones graves, pero sólo Libia fue objeto de esa sanción en 2011. 

A los 14 puestos que están abiertos concurren 17 países: Alemania, Armenia, Brasil, Corea, Costa Rica, Holanda, Indonesia, Irak, las Islas Marshall, Japón, Libia, Mauritania, Moldavia, Namibia, Polonia, Sudan y Venezuela.

El miércoles Chile calificó como una "burla" la postulación de Venezuela y el canciller Teodoro Ribera, dijo que su ministerio se ha movilizado para lograr que la comunidad internacional tome consciencia "de lo que está en juego". 

"La postulación de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos de la ONU es una bofetada para todos aquellos que creemos en el valor universal del respeto, protección y promoción de los DDHH", declaró en Twitter. 

La ONU reconoce al gobierno de Nicolás Maduro, que en cambio no cuenta con el reconocimiento de la OEA donde un delegado de Guaidó ocupa el escaño de Venezuela. 

Los miembros del Consejo de Derechos Humanos sirven por un período de tres años y no son elegibles para reelección inmediata después de servir dos mandatos consecutivos.

Actualmente Latinoamérica está representada por Argentina, Bahamas, Brasil, Chile, Cuba, México, Perú y Uruguay. 

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