Jaime Anguita Medel, quien fue imputado por la muerte de su esposa Viviana Haeger ocurrida en 2010, presentó una demanda de indemnización por perjuicios en contra del Estado de Chile.

Esta acción judicial, realizada junto a sus dos hijas, acusa una serie de negligencias por parte del Ministerio Público, el Servicio Médico Legal y la Policía de Investigaciones (PDI), y solicita un monto de $1.998.125.980 como indemnización por los daños ocasionados.

El “caso Haeger” se remonta nueve años atrás, cuando el cuerpo de Viviana Haeger fue encontrado en la buhardilla de su casa en la ciudad de Puerto Varas, región de los Lagos. Esto condujo a las pericias realizadas por funcionarios de la PDI en el domicilio durante 42 días.

La tesis del caso apuntaba a que el responsable de la muerte de la mujer era su esposo, Jaime Anguita, quien supuestamente habría contratado a José Pérez Mansilla como sicario.

Tras pasar casi dos años en prisión preventiva, el 28 de septiembre de 2017 el Tribunal Oral en lo Penal de Puerto Montt absolvió a Anguita, ya que los antecedentes del Ministerio Público no eran suficientes para acreditar su responsabilidad. Mientras que Pérez fue condenado a 10 años de cárcel.

Luego de dicho proceso, y a más de dos años de su liberación, Anguita y sus dos hijas (Vivian Anguita, de 23, y S.A.H., de 16 años), presentaron este documento donde acusan diferentes consecuencias que la familia tuvo que vivir durante y luego este juicio.

Según indica el documento, Anguita habría sufrido torturas durante su estadía en la cárcel, ya que Gendarmería aplicó políticas por riesgo de suicidio, lo que implicó que él no pudo dormir con la luz apagada durante más de seis meses. “Era despertado reiteradamente en las noches y debía dormir vigilado por un gendarme quien estaba en la misma celda que él”, consignó La Tercera PM.

A lo anterior se suma que Vivian debió regresar a Chile y dejar los estudios que cursaba en Alemania para hacerse cargo de su hermana menor. Asimismo, se acusa “la destrucción de la familia materna, la que a pesar de la absolución de Jaime Anguita, sigue sindicándolo como el responsable de la muerte de su hija y hermana”.

Junto con esto, la menor de la familia Anguita-Haeger vivió “una infancia disfuncional en diversos hogares familiares”, denuncia el documento.

Por último, y en cuanto a las falencias que se les acusa a dichas instituciones en la demanda, hace hincapié en que el  “perimetrista” de la PDI solo utilizó los planos originales de la casa durante las pericias, lo que no permitió que notara la buhardilla donde finalmente fue hallado el cuerpo.

Mientras que en el SML, “extraviaron” la polera que tenía Viviana al momento de su muerte, lo que “derivó en nuevas teorías que imputaron a Jaime Anguita, las que podrían haber sido rápidamente descartadas de no mediar tales errores”.

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