Con la llegada del COVID-19 y la progresiva reapertura de centros comerciales, restoranes y distintas tiendas, además de los supermercados que nunca cerraron sus puertas, la medición de temperatura antes de ingresar a un lugar cerrado se ha vuelto habitual en la “nueva normalidad”.

Uno de los principales síntomas del COVID-19 es la fiebre, por lo que para evitar la propagación de contagios en aquellos sitios cerrados se ha recomendado la prohibición del ingreso a personas que presenten una temperatura superior a los 37º.

Sin embargo, esta medición de temperatura ha causado inseguridad en algunos ciudadanos y algunos especialistas aseguran que no es confiable la toma de temperatura en lugares del cuerpo como las manos o las muñecas.

Algunos especialistas han hecho llamado en redes sociales a evitar la medición de temperatura en las extremidades, que tendría significativas diferencias con la temperatura real del cuerpo, o que simplemente no se conocen cuáles son sus valores normales.

El infectólogo de la Clínica Vespucio José Gregorio Martínez respondió con un “no tajante”, ante la posibilidad de medir la temperatura en la mano o en la muñeca, como se ha hecho habitual en los últimos meses. “Si la comparamos con la cuantificación de la temperatura al nivel de la frente, evidentemente recomiendo la cuantificación de la frente”, dijo.

El especialista explicó que existen diferentes métodos de medición de temperatura, los internos como lo son la medición de temperatura rectal, gastrointestinal y esofágica, y también los periféricos, como la medición de temperatura oral, temperatura timpánica o del oído y la temperatura de la arteria temporal, esta es la que se puede cuantificar en la frente.

“Algunos también hablan de la temperatura axilar, pero la medición de la temperatura en la mano o en la muñeca, eso no está en los libros”, dice Martínez.

“La temperatura axilar, por ejemplo, tiende a tener un grado menos que la temperatura rectal. O la temperatura oral puede tener hasta 0,5 grados menos que la temperatura rectal, y la que más se acerca a esta temperatura es la cuantificación de la temperatura en la membrana timpánica”, complementa.

“Esto no pasa con la temperatura en las manos. Nosotros no sabemos cuáles son los valores normales en la temperatura corporal cuantificada en la superficie de las manos o de las muñecas, y esa es una muy buena razón para no recomendarlo”, agrega

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