Tras más de dos años, la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (Odecu) se apronta a poner fin a la historia de la millonaria demanda colectiva que interpuso en contra de la gigante Apple ante la justicia chilena: La asociación llegó recientemente a un acuerdo con la compañía que involucra US$ 3,4 millones ($ 2.500 millones).

Los alcances del acuerdo se conocerán este miércoles en una conferencia de prensa. La demanda colectiva incluía a más de 150 mil consumidores de productos de la marca que se inscribieron como adherentes. Aunque también beneficiará a quienes no se hayan inscrito previamente.

¿Cómo se gestó el conflicto? La pugna se remonta al 24 de diciembre de 2018 cuando Odecu presentó una demanda colectiva luego que Apple reconociera que con sus actualizadores de software ralentizaba deliberadamente algunos modelos de teléfono iPhone a medida que se hacían "viejos".

La acción colectiva se presentó por Odecu para "cautelar" el interés colectivo de los consumidores, quienes como clientes adquirieron teléfonos iPhone, los cuales funcionaban de forma deficiente. Esto, porque los sistemas operativos de los equipos fueron actualizados con parches de software transmitidos remotamente por Apple a través de Internet y que tenían por objetivo, entre otras cosas, "ahogar" el funcionamiento del procesador.

Esta situación, de acuerdo a la organización, no fue informada a los usuarios de los equipos y fue decidido "deliberadamente y ejecutado" por el fabricante y sus distribuidores, ocultando información esencial de los productos a los usuarios.

Entre las peticiones de Odecu estaba una indemnización a cada uno de los consumidores chilenos que son usuarios de un smartphone iPhone afectados, equivalente a $ 126 mil anuales, a contar de octubre de 2016 y hasta el pago real y efectivo de dicha suma, o bien una suma a determinar por la justicia.

La acción judicial, –en la que también se demandó a MacOnline y Reifschneider– fue acogida a trámite por el 23º Juzgado Civil de Santiago el 16 de enero de 2019.

En ese contexto, la reacción de la empresa MacOnline no se hizo esperar y dos meses después pidió revocar la admisibilidad de la demanda, ya que no se cumpliría ninguno de los requisitos que establece la Ley de Protección al Consumidor. A ello que sumaba que la acción no especificaba la participación que le correspondería a cada uno de los demandados y que no se fundamentaba "razonablemente" cómo se pudo haber afectado el interés colectivo de los consumidores.

Más tarde, el 22 de abril, Apple respondió formalmente a la demanda, asegurando que este juicio no se trataba verdaderamente de un caso de obsolescencia programada ni tampoco un caso de infracción de normas sobre protección de los derechos de los consumidores.

Así, transcurrió un año de litigación y un año de negociación hasta que finalmente se llegó a acuerdo.

Publicidad