Un primer caso de “hongo negro” se registró en Chile, detectado durante las últimas horas en el Hospital del Tórax, según confirmaron fuentes del Minsal a T13.

Según revelaron desde el hospital el paciente se encuentra hospitalizado en la Unidad de Cuidados Intensivos afectado por "neumonía grave por COVID-19".

"El paciente, además, presenta una coinfección ocasionada por un hongo filamentoso de nombre Mucor, que le produjo Mucormicosis", señalan a través de un comunicado.

Se trataría del segundo caso de mucormicosis –enfermedad conocida como “hongo negro”– registrado hasta ahora en Latinoamérica, luego de que Uruguay también notificara un episodio el jueves, en un paciente diabético que días atrás se había recuperado del COVID-19. 

Sin embargo, el cuadro ha encendido las alarmas en India, donde la mucormicosis se ha cobrado cientos de vidas entre convalecientes de COVID-19, según la prensa local.

Claro que, a diferencia de la India y Uruguay, en Chile no existían hasta ahora reportes de esta particular enfermedad vinculada al SARS-CoV-2, pero sí de otra con características y pronósticos muy similares: la aspergilosis pulmonar asociada a coronavirus o CAPA, originada también por un hongo (el Aspergillus fumigatus) que en este caso es de color verde.

Así lo afirmó el director del Centro de Diagnóstico e Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Valparaíso, Rodrigo Cruz, quien recientemente –junto a especialistas de esa unidad– publicó un estudio que da cuenta de que cinco pacientes con COVID-19 internados en UCI de hospitales de la región de Valparaíso sufrieron los efectos de este denominado “hongo verde”.

“Hongo negro”: Qué es, síntomas y qué causa la infección

Luego de que en la India se reportaran casi 9 mil casos de mucormicosis esta semana, BBC publicó algunas claves para entender de qué se trata la infección y por qué tiene efectos tan devastadores.

La mucormicosis –la cual los diabéticos tienen un mayor riesgo de sufrir– es causada por la exposición al hongo mucor, que es parte de la familia Mucoraceae que se encuentra comúnmente en el suelo, las plantas, el estiércol y las frutas y verduras en descomposición.

“Es omnipresente y se encuentra en el suelo y el aire e incluso en la nariz y la mucosidad de las personas sanas”, explica a la BBC el doctor Akshay Nair, un cirujano ocular de Bombay, India.

Afecta los senos nasales, el cerebro y los pulmones y puede ser potencialmente mortal en personas diabéticas o gravemente inmunodeprimidas, como pacientes con cáncer o personas con VIH/sida.

Los médicos creen que la mucormicosis puede estar provocada por el uso de esteroides, unos compuestos farmacológicos usados para los tratamientos de pacientes graves o en estado crítico por COVID-19.

Los esteroides reducen la inflamación en los pulmones y ayudan a detener algunos de los daños que pueden ocurrir cuando el sistema inmunológico del cuerpo se acelera para combatir el coronavirus.

Pero también reducen la inmunidad y aumentan los niveles de azúcar en la sangre, tanto en pacientes diabéticos como no diabéticos con COVID-19.

Los expertos creen que esta disminución de la inmunidad podría desencadenar los casos de mucormicosis.

Acerca de los síntomas, considerando los casos en India, los pacientes que padecen la infección por hongos suelen tener congestión y sangrado nasal.

También hinchazón y dolor en el ojo, párpados caídos, visión borrosa y finalmente la pérdida de un ojo. Puede haber manchas negras en la piel alrededor de la nariz.

Los médicos dicen que la mayoría de sus pacientes llegan demasiado tarde para ser tratados, cuando ya están perdiendo la visión. Los médicos tienen que extirpar quirúrgicamente el ojo afectado para evitar que la infección llegue al cerebro.

En algunos casos, los pacientes han perdido la visión en ambos ojos. Y en casos raros, los médicos tienen que extirpar quirúrgicamente el hueso de la mandíbula para evitar que la enfermedad se propague.

La mucormicosis no es contagiosa entre personas o animales. Solo se desarrolla en pacientes con las condiciones propicias en su cuerpo, como la diabetes o la inmunodepresión causada por otras enfermedades.

Sin embargo, ya que se propaga por las esporas de hongos que están presentes en el aire o en el medio ambiente, es casi imposible evitarla.

Una persona sana, o sin problemas del sistema inmunitario no debe temer por un contagio de este tipo.

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