Entre todas las historias que se conocen en medio de la emergencia por los incendios forestales en la zona centro sur del país, una de las que más ha conmocionado hasta ahora es el caso de una madre que entregó sus dos pequeñas hijas mellizas de 2 años a Bomberos para que las salvaran, quedando ella atrapada junto a otro hijo de 10 años entre las llamas y el humo producto del siniestro que azotó a Coronel, en la región del Biobío.
La mujer tomó la desgarradora decisión al verse desesperada ante la inminente tragedia. Y si bien los voluntarios pusieron a salvo a las bebés, ella finalmente también logró huir del fuego junto a su otro hijo.
Pero la historia no terminó ahí, pues faltaba reunir a la familia. Y fue durante la noche del lunes que se confirmó el hallazgo de la mamá de las mellizas Isidora e Isabel. Tras ser rescatadas por los bomberos, las pequeñas fueron trasladadas rápidamente al hospital para recibir atención médica.
Una de ellas está de alta con sus familiares, mientras que la otra continúa en observación en el Hospital Higueras de Talcahuano, mismo recinto donde se encuentra la madre internada. El otro hijo, quien resultó con quemaduras, está en el Hospital Regional de Concepción.
Hablan bomberos que rescataron a guaguas en incendio forestal
Tu Día conversó durante la mañana de este martes con los dos héroes de esta historia, quienes entregaron un conmovedor relato dando cuenta de que no les importó arriesgar su vida con tal de salvar a sus compañeros y a las personas que se encontraban atrapadas por el fuego.
Eduardo Monsalve, uno de estos dos bomberos de Coronel, señaló al matinal del 13 que "fue una situación terrible... terrible, terrible. Nosotros con Jaime nos encontrábamos en el puesto de mando cuando el incendio se descontroló absolutamente y escuchamos el mayday de nuestros compañeros, de la 7ª y 8ª Compañía, que estaban atrapados por el fuego".
"Ante la desesperación, con Jaime tomamos la camioneta e intentamos llegar al lugar con el fin de rescatarlos a ellos, de ayudarlos a salir. Y fue en ese minuto que llegamos al sector de Geo Chile, subimos la camioneta hasta donde pudimos, la verdad es que estaba todo en llamas. Absolutamente rodeados de fuego, todo quemándose, era una cosa impactante, jamás había visto algo similar", continuó.
"La camioneta nos acompañó un buen trayecto y después nos tuvimos que bajar porque era imposible seguir subiendo en el vehículo y ante la desesperación con Jaime corrimos prácticamente entre el fuego para llegar a donde estaban nuestros bomberos. Yo soy superintendente del Cuerpo de Bomberos, Jaime es el comandante, entonces teníamos que llegar donde estaba nuestra gente, sí o sí", agregó.
Eduardo relató que, aunque el carro de sus compañeros se encontraba con algunos daños producto de las llamas, les dijo que bajaran en él como fuese, incluso arrastrando vehículos que se encontraban en el camino si era necesario. Y así fue, mientras iban recogiendo gente que también estaba atrapada, debiendo echar abajo material de los funcionarios para liberar espacio y así poder subir a más personas.
Otros voluntarios se quedaron junto a personas atrapadas por el fuego, lanzando agua hacia arriba para que cayera en forma de lluvia y así entregarles algo de tranquilidad en medio del aire caliente y el humo. El funcionario destacó en Tu Día que ellos fueron los "verdaderos héroes. Pudieron haber arrancado y se quedaron cuidando a la gente".
En medio de eso ocurrió la historia más sensible. "Escuché unas guagüitas llorando y me acerco donde ellos y le digo a la mamá que me las pase, porque yo las veía en el reflejo que estaban rojitas, y que nosotros las íbamos a evacuar, y como eran mellizas le digo a Eduardo: 'Lalo, bajemos con las guagüitas'", relato Jaime.
"Y Eduardo, sin vacilar ni una milésima de segundo, fue cuando comenzamos nuestra carrera, desesperados porque fueron cerca de 200 metros los que recorrimos”, agregó.
"En ese instante fue cuando... ustedes lo pudieron ver en el video. Yo creo que en algún minuto pensé que iba a quedar en medio del fuego con la guagua", reconoció, aunque finalmente pudo poner a salvo a las bebés, quienes hoy se recuperan junto su madre.
"Entendíamos que la tolerancia de un bebé es inferior a la de un adulto, entonces ya estábamos en un escenario crítico y lo más probable es que si esas guagüitas se quedaban ahí, quizás la consecuencia hubiese sido distinta. Entonces el hecho de haberlas tomado fue algo de fracciones de segundo y lo único que queríamos en realidad era evacuarlas hasta el lugar más seguro", complementó Jaime sobre el hecho de no rendirse en el rescate.