La Policía de Investigaciones (PDI) encabezó un operativo que concluyó con la desarticulación de una banda dedicada a los robos con intimidación y violencia, además de defraudación con tarjetas de crédito, la cual era liderada por un taxista.
El sujeto fue identificado como un hombre de nacionalidad peruana. Los otros cuatro grupos de la asociación criminal lo componían tres venezolanos y un chileno. De hecho, uno de los integrantes fue detenido mientras pretendía abandonar el país rumbo a Venezuela.
Según detallaron desde la institución, la banda criminal escogía a las víctimas que salían de locales nocturno. Al otro día, las personas despertaban con robo de sus pertenencias y giros de dinero.
"Operaban con un elevado nivel de especialización criminal y distribución de funciones. Escogiendo víctimas que salían de locales nocturnos, abordaban un taxi colectivo, despertando al otro día, siendo víctimas del robo de sus pertenencias, celulares y constatando giros de dinero", comentó el subpreferecto Rubén Plaza, Jefe de la Brigada Investigadora de Robos Oriente.
Según detalló el funcionario de la policía civil, las víctimas también sufrían "préstamos desde sus aplicaciones bancarias, generando una pérdida patrimonial millonaria".
Taxista drogaba a pasajeros
La investigación logró determinar que el líder de la banda, un taxista, le ofrecía cerveza y/o agua a los pasajeros, drogándolos para luego someterlos y robarles sus dispositivos electrónicos.
Asimismo, otros dos funcionarios de servicentros facilitaban máquinas para realizar compras ficticias de combustible que alcanzaban incluso los dos millones de pesos.
Además de este método, el conductor también optaba por la violencia: "Cuando no lograba establecer vinculo o que bebieran el líquido, pedía que les pagaran con tarjeta y si no aceptaban, lisa y llanamente, los bajaba del vehículo y los golpeaba para robarles".
"El vehículo es de propiedad del líder y está totalmente en regla, no obstante, es de 2019 y posee 60 mil kilómetros, porque su uso era para perfilar víctimas y engañarlas, estableciendo un vínculo y un lazo de confianza", complementó el subprefecto.
La institución estimó en 11 las víctimas afectadas. Sin embargo, el avalúo de los fraudes se estima en más de mil millones de pesos, debido al tipo de estafas.
Durante el allanamiento se encontraron máquinas pos, relojes, joyas, celulares y diversas tarjetas bancarias. Las cinco personas detenidas quedaron en prisión preventiva.
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