Tres personas fueron detenidas en el marco de una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Occidente que permitió detectar un laboratorio clandestino que elaboraba popper para su posterior comercialización.

Entre los detenidos se encuentra un ingeniero bioquímico, a quien la investigación apunta como líder del laboratorio. Fue ubicado y detenido en Concón. Otro integrante de la organización también fue aprehendido, al igual que un comprador que adquiría grandes cantidades de droga.

La investigación se inició a partir de una alerta entregada por el Servicio Nacional de Aduanas (SNA) al Ministerio Público. Los antecedentes muestran distintos ingresos de insumos al país que podían ser utilizados para fabricar sustancias ilícitas, tanto a través del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez como del puerto de San Antonio.

Con esa información, la Fiscalía Occidente inició las diligencias junto a la PDI. El análisis criminal y la inteligencia policial permitieron seguir el rastro de los insumos hasta llegar al lugar utilizado como centro de operaciones en Quintero.

Durante el procedimiento fueron incautados elementos químicos avaluados en cerca de $30 millones, además de distintas drogas: cannabis, hongos alucinógenos, MDMA (éxtasis), ketamina, metanfetamina, clorhidrato de cocaína y popper.

 Esta última sustancia queal ser inhalada, genera efectos eufóricos y vasodilatadores, además de provocar daños importantes en las vías respiratorias.

De acuerdo con el director regional de Aduana Metropolitana, Rodrigo Díaz, los fiscalizadores detectaron más de 100 envíos que contenían frascos, etiquetas, cajas y otros elementos.

La alerta fue comunicada a la PDI y dio paso a una investigación que se extendió durante varios meses. Según explicó el fiscal de Análisis Criminal Occidente, Daniel Contreras, el trabajo conjunto permitió identificar a las empresas, a los imputados y el destino que finalmente tenían esos productos.

 El popper era comercializado en frascos de 10 y 25 milímetros. Además, los detectives detectaron el desvío de precursores químicos adquiridos en la Región Metropolitana.

El procedimiento fue destacado por las autoridades como un ejemplo de trabajo conjunto entre Aduanas, la PDI y el Ministerio Público. En particular, Contreras valoró que una alerta originada por productos que no eran ilícitos por sí mismos permitiera iniciar una investigación que terminó identificando su uso dentro de una operación de fabricación y comercialización de drogas.

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