Más de seis meses alcanzó a estar prófugo Juan Abdón Flores Valenzuela, conocido también como el 'Indio Juan'. El hombre, condenado por el femicidio de su expareja, salió de la ex Penitenciaría de Santiago el 25 de febrero de este año, vestido de gendarme, y logró zafar de la búsqueda de las autoridades durante todo ese tiempo.
La experiencia delictual del 'Indio Juan' llamó la atención de una cofradía de narcotraficantes que operaba entre distintos sectores de la zona sur y occidente de Santiago, y su fuga se transformó en una oportunidad para contar con él entre sus filas, y particularmente para encomendarle una misión puntual.
De acuerdo con lo que reveló Reportajes de Teletrece, la especialidad del femicida para planificar y moverse sin ser detectado fue precisamente lo que despertó el interés del grupo.
Además, Flores conocía en detalle los movimientos que se hacían en la zona sur de Santiago. Así lo explicó él a la PDI luego de ser recapturado, señalando que su condición de paciente insulinodependiente lo obligaba a salir periódicamente del recinto penitenciario, y que esas salidas le habrían permitido familiarizarse con recorridos, sectores y horarios de esa parte de la capital.
Ese conocimiento terminó siendo relevante durante el en que permaneció prófugo.
Durante esos meses, el 'Indio Juan' se movía por distintos puntos de la zona sur utilizando gorros y polerones con capucha.
Uno de sus principales refugios estaba en la población La Bandera, específicamente en calle Luis Durand, en San Ramón.
Pese a que Flores no había integrado bandas dedicadas al narcotráfico durante su carrera delictual, desde 2021, cuando fue condenado por el femicidio de su expareja, comenzó a establecer lazos con internos ligados a ese mundo. Una vez en la calle, esas conexiones se ampliaron.
Esos nexos le permitieron permanecer fuera del radar de las autoridades durante los seis meses que estuvo prófugo. Pero también habrían tenido un costo: para mantener el resguardo que necesitaba mientras era buscado, Flores se habría mostrado a disposición de quienes le ofrecían cobertura.
En el sector de la Villa La Cultura, en la población La Bandera se reconoce la presencia del clan de “Los Risas”, una banda integrada por tres hermanos dedicados al narcotráfico que alcanzó notoriedad por el poder económico que acumuló y por las disputas por el control territorial.
Para los investigadores, ese entorno le ofrecía las condiciones necesarias para mantenerse oculto.
Y fue precisamente en ese contexto que el “Indio Juan” comenzó a acercarse a otros traficantes de la zona sur.
El rasgo del “Indio Juan” por el que una cofradía narco lo fichó para plan contra alcalde White
Según los antecedentes de la investigación, terminó siendo fichado por una “cofradía” integrada por traficantes que estaban tanto en libertad como privados de libertad.
Y el interés por Flores tenía una razón concreta: su capacidad para planificar y ejecutar.
Según Reportajes de Teletrece, la organización estaba preparando el ingreso de un importante cargamento de droga que se pretendía comercializar durante las Fiestas Patrias en Puente Alto.
El problema estaba en cómo hacerlo.
Parte de las casas utilizadas para guardar droga en San Bernardo se encontraban bajo la atención de la autoridad municipal. Así aparece en una querella presentada por el alcalde Christopher White, a la que tuvo acceso Reportajes Teletrece.
En el documento, el jefe comunal identifica los sectores San Esteban y Santa Rosa de Lima como zonas “rojas”, donde operaría el denominado “Clan de Los Macaya”.
Además, ese rasgo de planificación también queda reflejado en los antecedentes que se conocen por el femicidio que ejecutó en 2021.
Esos antecedentes dan cuenta de una detallada planificación de asesinato, que incluyó seguimientos por meses, información de las conductas de la víctima y el uso de un disfraz para no ser reconocido.
Según consta en los documentos judiciales, durante varias semanas de 2021, el “Indio Juan” montó un estricto esquema de vigilancia fuera de la residencia de su víctima: su expareja Norma Quiroga Zúñiga, quien vivía en el pasaje El Tordillo en Puente Alto.
Audios del propio Flores y de su familia revelaron que el agresor vigilaba la casa de la víctima diariamente entre las 05:00 y las 09:00 de la mañana. Flores aguardaba a que su expareja terminara una licencia médica, para así abordarla camino a su trabajo.
El 15 de marzo de 2021 a las 07:30 horas, el victimario ejecutó la fase final de su plan premunido con un arma de fuego. Flores permaneció oculto en la esquina de San Guillermo con El Tordillo durante casi media hora, disfrazado con una peluca para no ser reconocido, según consta en las imágenes.
El agresor esperó que la víctima abriera el portón del pasaje, sacara su vehículo y se dispusiera a cerrarlo manualmente. Mientras su expareja se encontraba de espaldas cerrando la reja del pasaje, Flores la abordó por la espalda y la botó al suelo. Pese a la resistencia de la víctima, quien alcanzó a sujetar la mochila de su atacante, el agresor la retuvo en el pavimento.
El "Indio Juan" le disparó a quemarropa, impactando el cayado aórtico de la víctima, lo que provocó su muerte.
"Si es sapo, lo piteamos": las escuchas del 'Indio Juan' que delataron plan contra alcalde White
Para los narcotraficantes, la presencia del municipio se había convertido en un obstáculo para sus operaciones.
Fue en ese contexto que una interceptación telefónica incorporada a la investigación registró una conversación sobre White.
- “Ese alcalde es sapo”, habría dicho uno de los participantes.
- “Si es sapo, lo piteamos”, habría respondido otro.
De acuerdo con fuentes conocedoras de la causa, esta última frase habría sido pronunciada por el propio “Indio Juan”.
La amenaza habría estado relacionada con la necesidad de despejar el camino para las operaciones de la organización. Según los antecedentes investigados, el eventual ataque debía concretarse antes del 17 de septiembre, fecha límite que los traficantes manejaban para ingresar y distribuir la droga durante Fiestas Patrias.
La información cambió el ritmo de la búsqueda de Flores.
La Fiscalía instruyó a la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales (BIPE) de la PDI ubicarlo y neutralizar el eventual ataque.
Tres días después cayó en La Bandera
La orden llegó el viernes 28 de agosto. Los detectives contaban con información entregada por otras unidades de la PDI y por inteligencia penitenciaria de Gendarmería sobre los movimientos de la organización.
El rastro llevó nuevamente a la zona sur.
Durante la noche del lunes 31 de agosto, vigilancias discretas permitieron ubicar a Flores en las inmediaciones del Metro San Ramón, en el mismo sector que había utilizado como refugio durante buena parte de su clandestinidad.
Así terminaron 188 días de búsqueda.
Tras ser trasladado al cuartel policial, el “Indio Juan” guardó silencio sobre el supuesto plan contra el alcalde. “No cooperó”, señaló uno de los intervinientes de la investigación.
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