La enfermera acusada por haber usado, supuestamente, la misma jeringa para vacunar contra la influenza en el colegio Alicante del Valle de Puente Alto, Maite Ferrer Prieto, emitió una declaración donde da cuenta del certificado que tiene para prestar servicios individuales de salud, otorgado por la Superintendencia, además de contar con una experiencia laboral en el área clínica de 15 años.

Ferrer explicó cómo habrían ocurrido los hechos, desde que fue contactada vía WhatsApp por un grupo de apoderados del colegio Alicante del Valle "solicitando prestar mis servicios de vacunación contra la influenza", aclarando que entregó toda la información solicitada.

"Se me solicitó todo tipo de documentación previamente a la prestación de los servicios (vacunas a utilizar, prospecto de la misma, Certificado de Inscripción en Superintendencia de Salud, explicación de contraindicaciones de la vacuna y posibles efectos esperables que pudiesen presentarse en forma posterior), para ser presentados a la Directora del colegio, Sra. María Paz Rojas, a fin de que ella autorizara llevar a cabo la jornada de vacunación dirigida a la comunidad del colegio y haciendo uso de las dependencias de éste", señaló la enfermera. 

Y agregó: "entregué dicha documentación solicitada en forma completa, siendo informada por las apoderadas organizadoras mediante un pantallazo de correo electrónico emitido por el correo institucional de la directora, dando su completa aprobación a que se realizara dicha jornada, la cual se llevó a cabo, de forma tranquila, expedita, exitosa y sin presentar irregularidades en el procedimiento, el día sábado 29 de junio".

Explicación sobre las vacunas

Ferrer señaló todas las jornadas de vacunación solicitadas, tanto por los centros de padres y profesores del establecimiento, realizadas el 29 de junio, 4 de julio y el sábado 6 de julio. Fue en ésta última jornada donde se inició el cuestionamiento.

"Esta última jornada se llevó acabo de manera óptima desde las 09:00 de la mañana, hasta aproximadamente las 16:00 horas, momento en el cual ingresa a vacunarse una apoderada junto a su hijo, a quien vacuno personalmente sin presentar inconveniente alguno. A continuación, procedo a vacunar a la apoderada, quien al término de la administración de su vacuna marca Vaxigrip, tetravalente, manifiesta verbalmente no haber presentado dolor durante la inoculación de la vacuna, por lo que da por hecho que los 0,5 ml del líquido que contiene las cuatro cepas de virus influenza atenuados, no fueron administrados".  

Dicha apoderada se identifica como miembro del Equipo de Salud, desempeñándose como Auxiliar de Enfermería, según indicó Maite Ferrer.

Asimismo señaló que desde el día de ayer se encuentra colaborando de forma "absolutamente voluntaria, tanto en la investigación del área legal, como en la recopilación de antecedentes en las que se encuentra trabajando el Seremi de Salud".

Y añadió estar dispuesta a seguir colaborando con las investigaciones de las instituciones involucradas "a fin de aclarar los hechos, brindar la justa tranquilidad y seguridad de toda la comunidad del colegio en cuestión, y por supuesto, limpiar mi imagen como profesional ético y como persona, la cual ha sido gratuitamente denostada con acusaciones falsas y sin ningún asidero real".

La profesional aseguró además que "las vacunas administradas fueron obtenidas durante los meses de marzo y abril, período previo a la situación de escasez a nivel nacional, siendo almacenadas en todo momento resguardando la cadena de frío que deben mantener para no perder su efectividad, dentro de un refrigerador limpio, higenizado, sin presencia de alimentos y sin riesgo de contaminación, respondiendo a los protocolos establecidos". 

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