En un caso que ha conmocionado a la comuna de Calera de Tango, María Fernanda, madre de la pequeña Antonella, ha tomado la dolorosa decisión de denunciar penalmente a su padre. El motivo: la negligencia y las profundas contradicciones tras el feroz ataque de perros de raza dogo argentino y mastín napolitano que dejaron a la menor con más de 130 mordidas que actualmente la mantienen en Unidad de Cuidados Intensivos.

El incidente, ocurrido el pasado 15 de diciembre, se ha transformado en una batalla legal debido a las inconsistencias en el relato del abuelo, quien estaba al cuidado de la niña. Mientras el hombre asegura que "todo había pasado en 3 minutos" tras haberle dado un jugo y atender una llamada, el informe médico contradice totalmente esta versión.

La discrepancia de las versiones: ¿3 minutos o una hora?

Según los especialistas de la clínica, la magnitud de las lesiones indica que el ataque fue prolongado, estimando que Antonella sufrió agresiones durante un periodo de entre 40 minutos a una hora, tiempo en el que la pequeña gritó y pidió auxilio sin ser socorrida. Esta diferencia abismal en los tiempos es lo que despertó las dudas de la madre y la llevó a buscar justicia frente a la presunta actitud negligente o dolosa de su progenitor.

Para María Fernanda, el vínculo de sangre no fue un impedimento para buscar responsabilidades legales. Al ser consultada sobre la dificultad de denunciar a su padre, su respuesta fue contundente y llena de emoción: "muy fuerte pero es mi hija, ella es mi hija y es mis ojos, es mi adoración y es mi primera hija".

La madre relató el estado de shock en el que encontró a la menor, describiendo una escena devastadora: la niña estaba "sobre una mesa de fierro con su cabeza abierta". A pesar de la gravedad, destaca la fortaleza de Antonella, quien antes de ser intervenida le dijo: "No te preocupes mamá... Te amo mamita".

La Fiscalía Occidente de Alta Complejidad, en conjunto con el OS9 de Carabineros, ha tomado el caso bajo la calificación de un delito grave, comparable a un homicidio o lesiones graves. Las autoridades evalúan si existió dolo o una negligencia extrema por parte del abuelo al permitir que perros de razas de gran tamaño compartieran espacio con la niña durante tanto tiempo.

De ser hallado culpable, las penas podrían ser severas y contemplarían desde 5 años y un día hasta 10 años y un día de presidio, dependiendo de si el delito se califica como frustrado o consumado.

Tras salir de un coma inducido, Antonella ha mostrado señales de mejoría. Su madre relató con esperanza que la niña "con erosión en los ojitos, con mucho dolor y llorando abrió los ojitos llorando mucho". Aunque ha pasado por cuatro intervenciones y sigue en la UCI, sus posibilidades de sobrevivir crecen cada hora.

Este caso pone nuevamente en el centro del debate la tenencia responsable de animales. Según el Servicio Médico Legal, Chile registró 24 víctimas fatales por mordeduras de perro entre los años 2018 y 2023.

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