Cruces, figuras religiosas, manillas de tumbas y hasta pesadas estatuas forman parte de las especies que se han convertido en objetivo de quienes ingresan a robar durante la noche a los cementerios ubicados en la comuna de Recoleta.

Un recorrido de semanas realizado por Reportajes Teletrece permitió conocer los objetos que buscan los saqueadores y los sectores que se han transformado en puntos críticos al interior del Cementerio General y el Cementerio Católico.

Eso sí, el problema no termina cuando las especies sustraídas abandonan los camposantos: parte de los artículos serían posteriormente vendidos o intercambiados para conseguir drogas en el mismo sector.

Aquí hay un ecosistema que funciona”, explicó Nicolás Bergerie, gerente general de Acoger-Cementerio Católico, sobre la existencia de personas o  un mercado dispuesto a recibir los objetos que son sacados desde las tumbas.

¿Qué están robando desde las tumbas?

En el Cementerio General, los metales aparecen entre los principales objetivos de estos saqueadores.

Cynthia Muñoz, jefa de Seguridad del recinto, explicó que distintas personas ingresan para cometer ilícitos e incivilidades, pero existe un tipo de robo que se repite.

“Yo diría que en el primer rango tenemos a la gente que viene a robar metales. Desde cruces, Cristos, todo lo que son manillas”, detalló.

En distintas tumbas pueden observarse los espacios donde originalmente estaban instaladas las manillas, pero donde las piezas metálicas ya fueron arrancadas.

Estatuas que superan los 50 kilos

La situación también afecta al vecino Cementerio Católico: Allí, quienes ingresan durante la noche no se limitan a objetos pequeños o fáciles de transportar.

El recinto ha registrado incluso el robo de estatuas cuyo peso supera los 50 kilos.

Según Bergerie, precisamente el material y peso de determinadas especies puede convertirlas en objetivos atractivos para quienes posteriormente pretenden reducirlas.

“Que sea de fierro y principalmente pesado a ellos les sirve porque alguien se los tiene que comprar”, sostuvo.

El gerente del cementerio planteó que detrás de estos hechos existe una cadena que permite posteriormente transar las especies.

“Aquí hay un ecosistema que funciona y usa a estas personas, drogadictos, que se meten en los cementerios sin ningún respeto por la familia y por algo tienen que transarlo, no lo hacen por nada”, señaló.

Escalan muros de más de tres metros

Antes de llevarse las especies, los saqueadores deben superar las barreras instaladas para impedir el acceso durante la noche.

En el Cementerio Católico se han registrado personas escalando muros de entre 3 y 3,5 metros de altura.

De acuerdo con Bergerie, algunos consiguen hacerlo aprovechando un poste ubicado en el exterior, pese a las púas y otras medidas de seguridad existentes en el perímetro.

El destino de las especies robadas

Durante semanas, Reportajes Teletrece siguió los movimientos en torno a una vivienda de Recoleta utilizada para la venta de drogas. Vecinos del sector aseguraron que hasta ese lugar también llegaban personas con objetos provenientes de los camposantos.

¿Siempre reciben cosas que venden en el cementerio?”, preguntó el equipo.

Sí, siempre”, respondió un vecino.

El seguimiento terminó siendo utilizado para un operativo policial en la vivienda, donde fueron encontradas evidencias relacionadas con tráfico de drogas y seis personas resultaron detenidas.

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