La menor que es acusada de mandar a matar a su madre en Loncoche declaró ante la policía el 16 de junio pasado y reconoció que ordenó el crimen tras tener una mala relación con su madre, con quien sostenía constantes discusiones.
La menor H.G.C.B, de 17 años, fue interrogada por la policía el 16 de junio pasado, tras ser detenida por el homicidio de su madre de 53 años, en Loncoche.
La imputada confesó que contrató a una persona, luego de tener una dura discusión con su mamá en la casa, producto que no aceptaba la relación de pololeo que sostenía.
"Mi mamá que se llama Ingrid, no era buena madre, nos maltrataba físicamente y nos golpeaba hasta cansarse, decía que eramos unos estorbos en su vida, nunca nos quiso, nunca nos vio como hijos”, le dijo a la Policía.
La joven reconoció que todo empezó a organizar el crimen hace dos meses cuando su mamá, supuestamente la sorprendió con su pololo en la pieza.
“Ella me dijo que si lo volvía a ver una vez mas en la casa, lo acusaría por robo, eso paso por vernos teniendo relaciones sexuales en la casa”, indicó a los detectives, liderados por la Fiscalía de Loncoche.
A lo que agregó: “ella me trato mal, me quiso pegar. Me encerré en la pieza y escuchaba después de ese momento que ojalá me hubiese muerto en el parto (...) yo era una decepción y si quedara embarazada me echaría de la casa”.
Ante eso, la imputada determinó contratar a una persona en el liceo donde estudiaba en Loncoche. Aunque antes había pensado en usar veneno para ratones.
“Era un conocido de mi pololo con quien no tenía mucha relación, pero iba a un mismo taller al cual yo asisto. No recuerdo el apellido, pero es alto, grande, musculoso de brazos, gordito de abdomen, medio moreno y siempre usa gorro”, describió H.G.C.B, quien precisó que no puso límites en el dinero que debía usarse para concretar la muerte de su madre.
“Yo pagaría incluso en cuotas, aunque no alcancé a pagarle nada”, reveló.
Así, una vez concretado el homicidio, el sicario envió una foto para comprobar que había realizado el trabajo.
“A. mandó una foto al R., pero él no quiso que yo la viera, no la vi ni tampoco me la describió. Me dijo que lo hacía para corroborar lo que había hecho. Mi pololo la borró para que no nos pillaran”, sostuvo la joven de 17 años.
"Quería pillarla primero que mi papá"
Sin embargo, la imputada comenzó a sentirse mal en el Liceo. La concreción del crimen comenzó a provocarle mareos.
“Me comencé a sentir mal por la presión que sentía. Incluso me desmayé en el baño, y yo quería irme a casa, quería pillarla primero que mi papá sabía que él llegaba tipo 14:00 horas la casa”, relató.
Así, la adolescente y su pololo se trasladaron a la casa. Al llegar, vieron que estaba todo revuelto.
“Abrimos la puerta principal sin ingresar, pero vimos un desorden horrible mucha sangre en todas partes especialmente en el living, me bajo la presión me tuve que sentar y R. llamó a los carabineros”, dijo la imputada al detective que tomaba atentamente nota de la confesión.
Durante esta mañana, la Fiscalía de Loncoche formalizó a los tres detenidos por parricidio y el tribunal decretó la internación provisoria.