“La campaña Alimentos para Chile, diseñada por el gobierno, que se materializa en la distribución de cajas con alimentos, constituye un gran aporte a la seguridad alimentaria inmediata del sector más necesitado”.

Así lo afirmó este la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que este viernes hizo un llamado a todos los actores públicos y privados a tomar medidas urgentes por la seguridad alimentaria -entendida como el acceso físico, económico y regular, a suficientes alimentos nutritivos- de toda la población chilena, a través de asistencia alimentaria de emergencia. 

El organismo remarcó que “es necesario considerar la importancia que esta ayuda sea revaluada en su periodicidad, de acuerdo a las necesidades, y a cómo evolucione la situación del país, podría ser incluso sostenida en el tiempo que se requiera, ya que constituye un complemento al aporte en bonos que está realizando actualmente el gobierno”.

Una medida que cobra relevancia en un contexto donde el desempleo se encuentra en la cifra más alta desde la última recesión económica y supera el 8% para el último trimestre disponible (INE, 2020). Esto, dice el organismo, sin considerar que estas cifras no consideran variables como la situación de migrantes y población vulnerable que realiza trabajos informales. 

“La asistencia alimentaria debe ser prioridad para poblaciones vulnerables, especialmente para trabajadores cesantes, comunidades rurales, indígenas, migrantes, personas de mayor edad, niñas y niños, considerando el impacto del crecimiento negativo en el PIB de –5% que prevé CEPAL para Chile en 2020”, advierte la FAO.

Recomendaciones para la entrega de alimentos

La FAO, advierte que la distribución de la ayuda de emergencia debe considerar protocolos sanitarios para prevenir el COVID-19. Esto es, evitar todo contacto persona a persona en la entrega y recomendar la desinfección de los paquetes o superficies recibidos y, sobre todo, mantener impecable higiene de trabajadores y ambientes en la línea de producción de las cajas. 

En cuanto a los contenidos que debe incorporar una caja de mercadería, el organismo señala que debe considerar una diversificación de los productos entregados y la incorporación de la mayor variedad de grupos de alimentos permisible.

Es por ello que plantean la necesidad de considerar en las políticas de asistencia, medidas para fomentar el consumo de productos frescos como frutas y verduras .

Y, en el mediano plazo, la FAO sugiere realizar medidas que permitan adquirir una alimentación saludable para la población, “a través de programas de alimentación pública, como la Junaeb, o a través de bonos o tarjetas recargables para adquirir frutas y verduras en ferias libres, siguiendo los debidos protocolos sanitarios”. 

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