Tras los incendios forestales que afectaron hace dos semanas a distintas comunas de la región de Valparaíso, la investigación que busca determinar las causas de los siniestros y sus eventuales responsables no se detienen.

En particular, el siniestro que se registró en la reserva del Lago Peñuelas confirmó la presencia en las muestras de cenizas de elementos acelerantes.

De acuerdo con la información publicada hoy por El Mercurio, la fiscalía regional de Valparaíso y unidades especiales de la Policía de Investigaciones (PDI), como la Brigada de Delitos Medioambientales (Bidema) y el laboratorio de Criminalística (Lacrim), investigan el origen detrás de los focos que se encendieron de forma simultánea, cuyo saldo fatal a la fecha es de 131 fallecidos.

Según el medio escrito, las pesquisas son analizadas para verificar si es que son compatibles con bencina, parafina o algún otro tipo de combustible.

También estos hallazgos de la PDI podrían ser fundamentales para determinar una posible intencionalidad en el origen y desencadenamiento de las llamas mediante la intervención de terceros.

En este sentido, la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, advertía la semana pasada sobre la intencionalidad en el origen de las llamas.

Al menos así lo consiga El Mercurio. “Lo que hemos dicho es que hay indicios respecto de aquello, pero que es muy prematuro todavía responder en forma categórica y respecto a lo que hemos señalado, en varias oportunidades, eso tiene que ver con el inicio del incendio, es decir, el sector donde se determina que es el foco de inicio está circunscrito a cuatro focos de inicio prácticamente simultáneos”.

El mismo medio señala que estas muestras se estarían manejando con “prudencia” porque las cenizas se levantaron desde un sector de tomas en Peñuelas, por lo que también existe la posibilidad de que estos líquidos acelerantes puedan haber sido utilizados para calefacción o cocinar. Los peritos deben llevar a cabo más estudios para descartar esta línea.

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