Lo que comenzó como un proceso de rehabilitación terminó convirtiéndose en un camino ligado a la música. Salvador y Juan Cristóbal Hidalgo son dos hermanos que, tras ser pacientes de Teletón, encontraron en los instrumentos una forma de expresar sus emociones y desarrollar su talento. Hoy, ambos forman parte de FOJI y se preparan para vivir uno de los momentos más importantes de su trayectoria: presentarse en el escenario del Estadio Nacional durante el cierre de la Teletón 2026.

Los hermanos tendrán un rol en el espectáculo musical de esta noche junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil, donde interpretarán una selección de piezas que incluirá El pájaro de fuego y una versión sinfónica del himno de la Teletón. La presentación también contará con la participación de los artistas urbanos Sinaka y Princesa Alba.

Para Salvador, quien actualmente es violinista de la Orquesta Sinfónica Juvenil Regional Biobío de FOJI, su vínculo con Teletón comenzó cuando era muy pequeño, en el Centro de Rehabilitación de Calama. De esa etapa conserva recuerdos de las personas que lo acompañaron durante sus terapias.

“Me acuerdo que las kinesiólogas Vivían y Giovanna se ponían un distintivo y decían que estaban entrenando superhéroes, lo cual lo hacía muy entretenido”, recordó sobre sus jornadas de rehabilitación.

Su hermano Juan Cristóbal, de 11 años, también guarda recuerdos de su paso por el instituto de Teletón en San Pedro de la Paz. Actualmente, es flautista e integrante de la Escuela de Orquestas de FOJI, donde ha podido desarrollar su interés por la música.

“Había un taller de arte donde podíamos expresar nuestra creatividad y hablar con otros niños. Cuando tenía que esperar a mi hermano, había juegos de mesa donde jugábamos con otros niños”, relató.

La música como refugio y herramienta de superación

El acercamiento de ambos hermanos a la música estuvo marcado por el descubrimiento de nuevos intereses y la posibilidad de encontrar en ella un espacio de expresión. En el caso de Juan Cristóbal, su interés por la flauta traversa surgió luego de presenciar una interpretación de este instrumento durante el Festival Fernando Rosas, encuentro organizado anualmente por FOJI y que reúne a orquestas regionales del país.

Salvador, por su parte, encontró en el violín una forma de canalizar sus emociones y enfrentar momentos difíciles. “Me relaja mucho, me permite liberar mis emociones a través de la música, lo que hace que la tristeza, el enojo, el aburrimiento desaparezcan”, explicó.

Su experiencia en FOJI también le ha permitido adquirir aprendizajes que van más allá de lo musical, especialmente a través del trabajo colectivo y la constancia que exige formar parte de una orquesta.

“Las cosas más importantes que me ha enseñado FOJI son la disciplina, la constancia, el respeto entre compañeros y, por sobre todo, sobrellevar la frustración cuando hay cosas que no me salen o que me parecen muy difíciles”, señaló el joven violinista.

A pocas horas de subir al escenario del Estadio Nacional, los hermanos también quisieron entregar un mensaje a los niños y niñas que actualmente comienzan sus procesos de rehabilitación en los institutos Teletón del país.

Salvador fue quien tomó la palabra y destacó la importancia de contar con una red de apoyo, además de perseguir los propios sueños pese a las dificultades.

“Primero, que no están solos, que tienen a su familia, tienen a la Teletón y tienen a todo un país apoyándolos. Que a pesar de las dificultades, pueden cumplir sus sueños. La música también sana y rehabilita, y FOJI es un lugar muy seguro para explorar todo el potencial musical”.

Así, Salvador y Juan Cristóbal llegan al cierre de la Teletón 2026 con una historia que conecta dos instituciones a través de la rehabilitación, la música y las oportunidades. Esta vez, ya no estarán en los centros donde comenzaron su camino, sino sobre el escenario, compartiendo su talento con miles de personas.

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